jueves, febrero 03, 2005

VOLVER A VERTE

VOLVER A VERTE
ADOLFO MORALES MONCADA.


Hoy te ví.
Y desde hace tiempo sabía que lo haría, es Otoño.
Hay algo en este tiempo que se acomoda con los amores contrariados.
Volver a verte.

Hoy te ví.
Y desde temprano percibé que el día era diferente, traía un aire…como definirlo? era tu aroma que flotaba ya en el ambiente y que a la distancia me llamaba, me invocaba, me rodeaba…aunque , yo sé, ahora estamos demasiado lejos uno del otro, ya no intuyes mis inminentes llamadas, ya no te reflejas en el fondo de mis ojos, ya no saboreo lentamente el rojo de tus labios, ya no…ya no.

Volver a verte.
Fué hace cuatro o cinco días cuando te encontré saliendo del café con una amiga y después de sorprendernos mutuamente con el encuentro y hacernos las preguntas de rigor, que la ocación obligan , ¿que ha sido de t í?, ¿dónde has estado?, ¿trabajas donde mismo ? y uno pues nada , bien, lo de siempre, donde mismo, vino una frase , es decir dijiste una frase que escuché en tu mirada, a ver que día nos vemos para tomar algo, ¿un café? insinué , y ya encarrerado rematé , pues aquí mismo si quieres , y tu, bueno… y yo, que te parece el jueves …como a esta hora y tu, pues sí y tu amiga ( todo el tiempo silente y tomando nota con ojos de ¿ que está pasando aquí ) y yo , pues no se hable más, ha sido un gusto encontrarte y ya platicaremos el jueves. Y yo te miré alejarte y… me encontré sonriendo.

Hoy te ví.
Y durante las horas previas al encuentro te recordaba intensa, sonriente , tersa ; te imaginaba ( o deseaba) tus manos cercas, suaves, como cuando acechaban mis delirios, o como flota naviera circunnavegaban mi cuerpo inventando puertos en cada encrucijada de mi piel Te recordaba sentada frente a mi, como cuando te miré aquella tarde en la sala de tu casa , aquella en que leiste algo que habías escrito y yo me perdía entre el sabor de tus palabras y el contenido de tus labios.Tus palabras…tu boca.





Volver a verte.
Durante el día las horas pasaron diferentes. Hay algo que tiene el tiempo – misterio que quizá algún día decifre - que corre según mi esperanza o mi deseo. El correr de minutos , horas en mi reloj reflejaba mi desesperación por volver a verte, el tiempo o lo que fuera que sucedía entre minuto y minuto me mordía, me devoraba hasta que finalmente me liberó cuando salí a tu encuentro.

Hoy te vi.
Y te miré mirando a la de siempre ( aquella de la sala leyendo , aquella de las palabras escondidas en los labios ), ¿ será que hay algo en tí que no cambia? ¿ o será que hay en mí una forma de mirarte que no ha cambiado y que hace que te siga mirando igual que antes , o será que busco a la antes ?
Te arreglate para la cita. Lo sé. Es la forma en que te acomodas y alizas el cabello , y el maquillaje en tus ojos , la linea del lápiz labial.
Yo usé el saco que te gusta. Me lo dijiste.
Miré tus ojos, tus manos. Sí miré el momento en que cruzaste las piernes . Que quieres es inevitable.
Y si te dijera que estuve oliendo el mismo perfume que usabas y que nunca,¿ me entiendes ? nunca me hubiera dado cuenta de que lo cambiaste si no me lo hubieras dicho. Las pulseras eran… como los aretes ,lo que yo te regalé ,¿verdad?

Volver a verte.
Mi ansiedad hizo que yo llegara antes a la cita y que pidiera el primer café que supo un poco a …creo que no me supo a nada. No demoraste mucho, sin embargo unos cuantos minutos en soledad mi hicieron dudar de tu llegada. Miré no se cuantas veces a la puerta ,hata que finalmente apareciste. El café finalmente tuvo sabor.

Hoy te ví.
Y me dió gusto recrearme en tu mirar y mirarte cuando me mirabas y cuando no lo hacías. Disfruté ver que eras presa del mismo nerviosismo que a mi me hizo quitarme y ponerme el reloj cualquier cantidad de veces y garabatear con mi pluma en la servilleta no se que cosas, mientras tu te pasabas de una muñeca a otra las pulseras hasta que alguna terminó por rodar hasta mis manos.
Disfruté de tu plática ( es decir disfruté de tu voz), por que la plática ( que has leido ultimamente, y el cine , viste aquella película, has visto a … te acuerdas de aquél amigo..? y el trabajo que tal ? ) , la plática , bien visto , un poco insulsa ,un poco torpe que cuidó no pasar mucho por el ayer. Hoy , hoy es otoño , y aunque a momentos requeríamos del pasado ( por que en el pasado se encuentra nuestra historia ) lo maquillaríamos de presente. Fué genial , fué magnífico , también fué triste.




Volver a verte.
Cuando me despedí. – alguno de los dos tenía que hacerlo y ninguro quería – pude ver en un pequeño resquicio de tus ojos el deseo de evitar la partida , pero tu te diste cuenta de lo que yo me daba cuenta, y bueno , a veces , eso de darse cuenta de las cosas… entonces , reacomodando tus pulseras, poniéndote un cinta en el cabello, cabiando de lugar tu mirada ( pero no tu deseo , también de eso me di cuenta) hablaste del lugar a donde tenías que ir y del tiempo, poco según dijiste, que tenías para llegar ( ¿a dónde era ? ah sí, a casa de tu hermana ) por que habías quedado de ir con ella a comprar no se que … en fin. Yo entonces dije – apresurándome a inventar algo verosimil ,pues que yo también tenía unos pendientes, que en realidad ya era un poco tarde, que era un buen momento para despedirnos ( ¿ que puede inventar uno bajo esas circunstancias para que no asome el rostro la nostalgia , para no decir , no te vayas.
Ciertamente somos increibles.
Nos despedimos como dos buenos amigos, al menos así lo debimos parecer . Yo ,que bueno que veniste , que estes bien , te cuidas, y tu gracias por la invitación, no te pierdas…
La sonrisa en ambos fue linda y espontánea , también es cierto que no prolongamos mucho el adios.

Volver a verte.
Ahora el mundo a vuelto a ser el de siempre. El tiempo anda , camina ,corre o huye , no se bien a donde va. El aire huele a ...aire me parece. Es noche hace fresco, tu te encuentras a una ditancia en la que por ahora mi recuerdo y mi deseote no te alcanzan.
Pero una breve tibieza me acompaña ,recuerdo tu últimas palabras… ¿que tal si me llamas la semana que entra y me invitas, digamos, otro café ?