jueves, febrero 03, 2005

TU AUSENCIA

TU AUSENCIA
ADOLFO MORALES MONCADA



Soledad.
Insasibilidad
Sin ti.
Destiempo
Silencio.
Desesperación
Vacío.
Distancia.
Ansiedad.
Sin razón
Dolor
Inquietud.
Olvido
Sufrimiento

Cuántas palabras para decir ausencia.
¿Cuánto silencio devora lo mismo mis palabras que mi piel, mis imágenes, pero ni el dolor, ni la angustia de que te alejaste ?
¿ Cómo describir los lugares donde estubiste ? la habitación, mis brazos, mi piel, mis labios.
Invocar(te), recuperar(te), pensar(te), sentir(te).

En medio de tu ausencia, soy preso de mi mismo. Esclavo de mis recuerdos.
Hay una cierta adicción a tu memoria .Nada puedo hacer sino recordarte.Dolorósamente recordarte.

En este ambiguedad en la que me encuentro, quiero quererte y quiero olvidarte, arrancar de mí lo que resta de ti, pero igual te busco, increiblemente en mí. Husmeo tu aroma en donde lo depositaste ¿ en dónde de mí no estuviste ?. Mi ansiedad me guia.
Recojo las evidencias que restan de lo que fué alguna vez tu presencia, tu existencia.Mi dolor es mi lazarillo.Ahí donde duele, está tu recuerdo.

Te encuentro entonces en estas manos, ahora vacías, que han conocido tu piel escrupulosamente, en el silencio de mis labios que han pronunciado las palabras incontables que te he dicho, para decirte ( que te dijeron pues ) quizá nada sino lo mismo ( te quiero , te extraño , quédate un poco más ). Labios que ahora no puede evitar el deseo, el miedo de nombrarte , pero de la palabra al silencio , escogen silencio. Temo al poder de las palabras

Te reconozco en mi solitaria piel impregnada de ti por el roce descuidado de tus dedos, en la quietud que ha dejado en mí, el irresoluble misterio de tu movimiento, en el silencio presente , en la dolorosa ausencia de tu presencia.







Estás ahí, en el silencio que deletrea cada una de tus palabras, en la oscuridad de la noche donde la luna delineaba tu contorno dando luz a tu existencia.
Te encuentro, cuando habitas hoy en el destiempo, en el paso de la horas, en el recuerdo de cierta noche, a una exacta hora, delimitando la eternidad con tus besos.


Es cierto estás ahora en el espacio, en el destiempo, a la hora del desamor
en el frío de la soledad, en los labios secos y endurecidos, en la persistencia a tu recuerdo.

El insoportable recuerdo adolorido que recorre mis ojos , mis dedos , mis brazos ,entre más hondo el dolor más te vindica.
Es tu ausencia, ese vacío que me acompaña, es el que evidencía , el que prueba que alguna vez exististe.
Eres, aun cuando te hayas sido. Te paseas a mi alrededor como fantasma.
A veces pienso que terminaré por encariñarme con esa sombra en la que te has convertido que noche a noche se acomoda a mi lado para acariciar mi dolor.