jueves, febrero 03, 2005

RELOJ

RELOJ
ADOLFO MORALES MONCADA



Tic-tac , tic---tac ,tic------tac ,tic---------tac , tic…..
¿ Se puede detener el tiempo ?
tic……..
¿ Se puede vivir algo, digamos …enamorarse, y luego detenerse , es decir, que el tiempo se detenga y luego seguir, ahí justo donde lo dejamos diez días, o diez meses o diez años después para concluir lo iniciado, para entregar el amor acumulado ?
tac…….
¿ Pueden diez meses, o diez años ser un suspiro, un parpadeo, un guiño?
La llamada la recibió en el trabajo.
Tic…..
Alfonso, te llama Carmen Mercado.
De pronto, tiene diez años menos y (como lo hiciera , quizá ayer mismo) toma la bocina y pregunta ¿Carmen ? Entonces la voz lo situa en una dimensión donde no reconoce el tiempo .
¿Alfonso, como estás ? soy Carmen, Carmen Mercado, no me digas que no te acuerdas de mi por que en este momento te cuelgo.
No, no cuelgues claro que sé quien eres. ¿Dónde de estás ? ¿ como conseguiste el número de mi trabajo ?
Todabía tengo contactos en esta ciudad, no desestimes mis recursos. Pero mira que eres dificil de localizar, me ha tomado un par de días y no se cuantas llamadas tener este número y otro rato decidir si te llamaba.
¿Por que ? tanto esfuerzo en conseguir el número para luego no llamar ?
No ha sido fácil .
Tac…
El ha llegado primero al café donde se citaron
Mientras revuelve el azucar de un moka vespertino se piensa él mismo. En el que es, en el que ya no ha sido.
Mira su reloj. Tic…tac…tic…tac… no debe tardar en llegar. Hace diez años que ella se fué. ¿ O se fue ayer ?. De pronto no sabe si fue anoche cuando la abrazó pidiendo al reloj que detubiera su camino, que ese abrazo fuera eterno por que ella se iría al amanecer. Quizá fué anoche cuando lloró de regreso a su casa después de que ella se despidiera por cambiarse al dia siguiente de ciudad.
Tic…
En el cuarto del hotel hay un reloj de pared, en la penumbra de la noche no se distingue la hora, solo se escucha el imperturbable y constante movimiento de las manecillas tic… tac… tic… tac…




Ella está recostada en el pecho de él. Parece dormir, pero no lo hace.
La mano de él recorre su espalda lenta cuidadosamente, la explora mientras la aprende, sus dedos memorizan cada linea, cada sendero ,con sus brazos recorre los misteriosos caminos del cuello a la cadera hasta que son paisajes largamente conocidos.
Ella, se acomoda entre sus brazos, le pregunta, sin mirarlo .
¿ No me olvidaste ? ¿ Te volviste a enamorar ?.
El recordó entonces las incontables veces que dijo su nombre en el silencio, sintiendo un amargo y lento vacío, un dolor que recorría su piel y lo penetraba cuerpo adentro, y luego apaecieron en su memoria los rostros de ellas, las de sus otros cariños.
Primero, cuando te fuiste, quise olvidarte, el caso es que no pude. Luego con los años, pues sí, hubo alguien mas, pero cuando pude olvidarte, ya no quise. Ya ves. ¿Y tu ?.
¿Yo ?. Después de respirar despacio dice, una se enamora con todo lo que una es ,una sola vez, después, son solo intentos, creeme inútiles, de engañar a la soledad.
Tic…
Carmen atravesó el umbral del café, buscándolo con la mirada, él la reconoció primero, disfrutó los breves segundos de mirarla a la distancia. Ella, Carmen, ahí, casi al alcance de su mano. Tomó algo de café que le humedeció los labios. Cuando finalmente la tuvo frente a sí, sonriente, nerviosa , tuvo la sensación no solo de reconocer algo en ella, sino de recuperar algo en él. ¿Cuantos años de no ser, años de sentir que algo de él se quedó en medio de un paréntesis en el camino?. Y ahora, una sola voz, una sola mirada y está otra vez , él mismo sintiendo, viviendo, ¿enamorado?.
Ella toma su café mientras contesta.
Vine a firmar la venta de un terreno francamente inutil que mi padre compró no se hace cuantos años y que luego de su muerte se convirtió en una calamidad, hasta que ahora , no me preguntes por favor como le hicimos, finalmente lo pudimos vender .
¿ De que se puede hablar cuando se cierra el paréntesis que se abrió diez años antes y te percatas de que la rueda del tiempo vuelve a girar y tu nombre vuelve a tener un significado, y están ahí en tus dedos las ganas de reconocer el cabello, en las manos los deseos de recorrer la piel, y en tus labios, nuevamente humedecidos, las ganas de volver a probar el sabor, el color de la boca, cuando te encuentras en sus ojos, cuando te reconoces bajo tu propia piel ?.
Dos mokas y un capuccino les tomó hablar de lo que la vida les quitó, de los deseos inconclusos, de los sueños solitarios, del dolor de la separación involuntaria, del enojo, de la desesperación, de la soledad .

De pronto, sintiendo de nuevo el movimiento de la vida, sabiendo que el paréntesis se ha cerrado se miran, se reencuentran juntos, los de entonces, los de ahora.
Tic… Tac…
¿La vida les daba la oportunidad de terminar lo iniciado, de vivir el sueño ,de completar el amor ?. Diez años después, o ¿entre la noche de su despedida y esa tarde hubo solo un suspiro, parpadeo, un guiño ?
Tic…
Ahora ella duerme. Su cuerpo de lo dice.
El sabe que cuando amanezca, ella se irá .
Quizá la vida te ofrece la oportunidad de cerrar el círculo. De no dejar siquiera para el día siguiente ( por que igual no habrá día siguiente ) deseos insatisfechos, besos en los labios, palabras ahogadas, abrazos atrapados bajo la piel, o uno mismo atrapado en un nuevo paréntesis.
La vida les daba una noche, una sola noche para completar su amor. Quizá no hacía falta mas .Una noche .
Fuera de la habitación se escucha apenas el murrmullo de algunos autos, gente que madruga para trabajar pensó él.
Dentro, apenas es audible la respiración de ella que se refugia en su pecho, a lo lejos, imperceptibles se esuchan las manecillas del reloj .