viernes, febrero 25, 2005

NOSTALGIA

El amor tiene su propio lenguaje, metáforas inherentes al acto del irrenunciable amor.
Los actos de amor son dedos que usan como tinta la humedad que emana de la piel sobre la que delinean – pintan, deletrean , narran - su deseo, son lenguas de fuego que danzan incansables confundiéndose en medio de la humedad compartida, son cabellos sacudidos por vientos intangibles.
Los amantes que nada tienen sino su desesperado amor sobreviven a la soledad, al abismo de la noche, a la furia de la tierra embravecida aferrados al destino de su delirio amoroso, a sus cuerpos iluminados por la luna y al beso que los rescata de la muerte.
Por que finalmente, frente a la inmensidad del espacio que oscilante los acercaba y los alejaba, ante la intangibilidad del tiempo, ese discurrir inexorable y misterioso de las incontables horas que fueron necesarias que pasaran para que los amantes llegaran exactos a su cita – en inesperado rincón de una ciudad cualquiera – a ellos, los amantes, una verdad, una sola certeza les rescata del ancho mundo y su incontrolable devenir: su amor.
Es el descubrimiento de la pasión de uno por el otro lo que da sentido a los días, las horas, las noches, la lluvia, la obscuridad, los sueños, sus sueños , los cuerpos, sus cuerpos. Es la pasión amorosa lo que hace sagrado cada rincón de esa ciudad antes extraño, porque ahí, en ese preciso lugar el primer beso, allá el interminable abrazo ,en aquella pared su imagen recortada de la ciudad que la miraba, en ese sillón la blusa que terminó siendo inútil, en aquella habitación su cuerpo gritando en silencio. Es su amor el testigo de su existencia, el bálsamo en medio de sus dolores, el hilo que teje la trama donde se unen paisajes inimaginados, palabras enamoradas, rebanadas de pan, la esperanza en medio del abismo que como humanos siempre les rodea, la llama que ilumina su corazón –que ahora es uno - en sus incontables días y sus infinitas noches.




¿Cuánto dura el amor ?
¿Cuánto tiempo hay que esperar, cuánto hay que hacer, para llegar ineludible, puntual , a la cita que se va construyendo lenta y pausadamente, a lo largo de días, meses , años ?
Porque cuando se trata de destino , hay que ser puntual.
Y cuando el momento llega, ¿somos capaces de reconocerlo? ¿de mirarle a los ojos y saber, que finalmente la espera ha terminado ? Entonces.... sin vacilaciones ¿le tomamos en los brazos ? ¿Reconocemos cuando el destino ha cumplido ?
¿Asumimos lo que está en juego ?
Una tarde que parecía cualquiera. La noche de esa tarde.
Ella, como yo, descubriéndonos pausadamente, develando sorprendidos hora tras hora el del destino en el cuerpo del otro, en el palpitar del otro , en lo que miramos y encontramos cuando miramos frente a frente a los ojos del otro .
¿Cuánto dura el amor?
¿Hay que esperar toda una vida para llegar a una sola tarde?
¿ Para vivir una sola noche?
Una tarde.
La noche de esa tarde.
¿ Y, después?
¿Vale la pena una sola tarde y una sola noche?
¿Puede cambiar el sentido , el significado de las palabras , de los objetos, del tiempo ,porque fueron dichas y escuchadas por que fueron tocados esa tarde y esa noche?
Hoy, tiempo después me resta la Nostalgia.
Y claro, las palabras.










Abrazarte.

Tenerte contigua, cercana, casi propia, empequeñecida en el horizonte abierto de mis brazos. Nada tuyo queda fuera. Todo cuanto eres se encuentra en medio de mis brazos, respirando pausadamente en mi pecho, mientras mis dedos palpan y atestiguan tu temblor apaciguado.
Abrir mis brazos y comprobar que tu cuerpo adopta la forma del abrazo que lo contiene, mientras me doy cuenta de que en realidad se abraza con todo el cuerpo, por que te sitian mis piernas y mis manos , y a veces mis besos, por que en un abrazo te digo aprisionada que te quiero, que me duele el cuerpo sin tu cuerpo.
Aquel abrazo, lo recuerdo bien, esa tarde estabas a un lado del librero, junto a la puerta de tu casa. Tus dedos jugaban en mi espalda, algo escribían mientras yo palpaba por primera vez tu espalda infinita, media cautelosamente la distancia entre tu cuello y tu cadera, mientras me recostaba en tu cabello negro, y escuchaba tu respiración una a una (ese silencio suspirado que nace de tu boca y que sin decir nada todo dice ) .
No se cuanto pasó (¿quién cuenta los respiros de una mujer? ,acaso escuchaba lo que me gritabas en silencio ). Sé que después de ese abrazo no quise irme más.


Azar.

Destino. Años sin saber de ti para llegar a tu lado justo a la hora. Incontables noches de imaginarte, de intuirte, hasta arribar a esta, en la que cuando te vi no sabía – lo juro - que se convertiría en la noche en que recostada en mi pecho te besaría. ¿Es coincidencia que los poetas hablen de nosotros? ¿Que misterio o certeza hay tras no se cuántas canciones de amor que narran nuestra historia? ¿Qué del tiempo que te tomó llegar a mis brazos? A esa tarde en la que palpé tu espalda y llegada la noche circunnavegue tu cuerpo. Por que finalmente eres tu. Estás aquí. No es mi imaginación tu cuerpo atenazado al mío. No son fantasmas quiénes se abrazan temblorosos en medio de la noche.¿ O es un sueño tu boca en mi beso ? ¿Una ilusión mis dedos deshilvanando tu cabello? No. Eres tu.
No importa que te tomaran años – diez, cien o mil, ¿que son mil años? - llegar mi existencia.
Eres tú, el destino ha cumplido su palabra. Lo sabemos.
Eres tú con tu alma recostada aquí en mi pecho.






Beberte.

Acercarme a tus humedades y beber como pequeño ciervo y como tigre sediento. Beberte como Nosferatu insaciable y desesperado, sabiendo que mi existencia depende de saciarme de ti, de ahogarme de ti, de nacer de inmortalizarme en ti.
Beberte como se bebe el vino. Despacio, como me enseñaste aquella tarde en que celebrábamos quizás solo estar juntos. Recuerdo que tomaste una copa llena en tus manos, me mirabas a través de a la copa, alrededor de ella, junto a ella , hablabas y me explicabas del aroma , del momento, de la temperatura del vino , bebías a pequeños sorbos, mientras yo quería ser el vino en medio de tu boca, escurriéndome hacia tus adentros, haciéndome parte de ti. Esa tarde brindamos por la tarde, por el vino, por un nosotros que aún no existía. Muy seria me decías que se aprende del vino llevando la humedad hasta la boca ,dejando que el sabor penetre con lentitud y se difunda, que dance y juegue con tu lengua, hasta que desaparezca la espuma y todo el sabor amargo y dulce pase a tu cuerpo. Me dijiste también que el sabor del vino se queda dentro matizando el aroma y el sabor del cuerpo (listos para que alguien los pruebe). Al final de esa tarde, la botella de vino terminó vacía sobre la mesa. Tu, con ese sabor dulce y amargo que se filtraba a través de tu blusa café. Yo, comprobando que tenías razón, el sabor de vino se queda en la boca. y en los poros de la piel.


Blusa.
¿Quién mira la blusa de una mujer sin intuir, sin imaginar, sin recordar, sin desear? ¿ Quién se detiene a percibir su color, su matiz, su textura, su olor, su sabor, su elasticidad ? ¿ En dónde posar tu mano para llegar a una espalda ( que descubres infinita ) , a unos hombros luna creciente, luna menguante que nacen del horizonte gracias a tus manos , a unos brazos que te rodean ? Tienes que tocar la blusa y sentir (imaginar) la piel, probar la blusa para palpar la piel, recorrer la blusa , detenerse en cada botón, seguir el misterioso camino de cada costura, medir lentamente la distancia entre los hombros ,siempre cercanos y la cadera en ese momento lejana y dormida .
Esa tarde llevabas una tersa blusa café. El abrazo, el primero, fue junto a tu librero, a un lado de la puerta. Toqué la blusa para sentir tu piel, posé mis manos en tu espalda e inicié un recorrido lento, apacible, sereno; tu respiración (apretada en mi pecho ) era pausada hasta que un beso arribó a uno de tus hombros , un ligero lamento ( el primero ) surgió de tus labios invisibles. Tus hombros despertaban.
Horas más tarde tu blusa tenía un nuevo sabor, la profecía, la promesa se cumplía, la esencia del vino llegaba desde la piel escasamente escondida.
Estabas sentada en la alfombra ,tu cabello caía sobre tu rostro, lo deshilvané para mirar tus ojos, para probar la noche, para retar al destino. Nos besamos, algo nos dijimos de nuestras bocas. Te tomé de los hombros mientras descuidadamente desabotonaste tu blusa para ese entonces inútil. Tu piel estaba despierta (quizás la blusa arropa a una piel que está dormida, como a un bebe que duerme ).
Yo estaba sentado frente a ti, entonces inesperadamente tus alas se abrieron.



Cercana.
Al alcance de mis sueños, propia de mi imaginación. Estás donde termina mi escaso cuerpo, donde se agota mi voz ,donde nace la noche y mi deseo. Estás ahí para corroborar que mi locura es cierta, que en mi delirio una mujer me espera. Estás ahí para rescatar mi historia del olvido, mi noche de la soledad y del frío. Estás ahí junto a tu librero en medio de mi abrazo, estás ahí en el umbral de la noche, estás ahí desabotonando una blusa ya inútil, estás ahí mirando la ciudad desde mis ojos, estás ahí en la letra de una canción que repetimos incansablemente por que hablaba de nosotros. Estás ahí y te miro como un espectador de tu presencia.
Estás aquí y estoy contigo dejando que la noche se asombre de nuestra existencia.
Estás aquí, esta tarde ,hemos compartido algunos trozos de pan , canciones que nos narran . Estás aquí esta noche develando tu rostro, ese que cambia cuando estás a punto de ser besada ( nunca eres mas bella como cuando estas a punto de ser besada).Estás aquí cercana, justo a la distancia de mis brazos, donde inicia mi lucha contra el recuerdo, donde mi alma infinita te abraza con su efímero cuerpo.


COINCIDIR.
Hacer, no. Pensar, no.
Disfrutar lo que sucede simultáneamente. Somos todo lo que sucede. Somos todo lo que hacemos. Somos todo lo que deseamos .
Coincidir .Tus ojos que van y vienen sobre mi piel y mis deseos, tu cabello negro oscilante (ráfagas de noche que pasan por mi rostro y latiguean a mis dedos incapaces de contenerla), todas las canciones de ese disco cantándonos , el otoño que acecha, el incontenible amor flota en el ambiente, las imágenes coloridas en las paredes, las copas semivacías sobre la mesa , la botella abandonada, tu blusa que se poco a poco se hace inútil , las velas que iluminan tu cuerpo hasta que mis dedos lo rescatan de la incierta obscuridad, el sol nocturno que nos ilumina ,tu beso que llega exacto a mi boca con el sabor amargo y dulce del vino que probé primero en la copa que me diste y ahora bebo de tus labios, tu piel que se te escapa ,nuestra respiración que nos mantiene escasamente vivos ,ciertos , respiración que oscila y estalla como tu pelo ,como tu furia, las tenazas de tus piernas , el deseo desatado , la noche embravecida, tu mirada que se asoma ,tu aroma que me invita , nuestros cuerpos entrampados, tu vida y mi vida que se encuentran en un resquicio de la ciudad en una hora convenida . Todo ahí, todo ahora cumpliendo mi irreductible deseo. Sí ,”tantos siglos, tantos mundos , tanto espacio....” y llegar a tiempo al único beso, a la única humedad, a la única noche preparada desde siempre. A la noche que será vivida para ser recordada, para justificar su existencia en nuestras vidas, para probar de que estamos hechos tu, yo y el destino. Para que llegue la nostalgia.


Copa.
Mis dedos diminutos toman la copa, la rodean, la colman .Uno y otro la acarician ,sienten la frescura que despide ,su suavidad, su tersura, la brillantez del cristal. Finalmente un dedo de tu mano se posa sobre el borde de tu copa. Tu dedo gira ,danza, palpa ,siente, descubre, recorre como quién recorre ...unos labios ? unos párpados ?,un rostro ?, un cabello? Mientras tu dedo recorre suavemente el borde cristalino de tu copa tus labios se entreabren, se preparan ,se humedecen, los humedeces, ahora brillan y con un movimiento lento llevas la copa a tu boca y depositas ahí la indeleble firma de tus labios, como lo harías... con otros labios ? quizás por eso mientras tomas tu copa y bebes ,yo hago lo mismo.

Deletrear.
T/U C/A/B/E/L/L/O U/N/A N/O/C/H/E A E/S/C/ A/L/A/R
M/I L/L/U/V/I/A Q/U/E N/O/S E/M/P/A/P/A.

Deseo.
Deseo triste.
El tiempo ha pasado, una ansiedad lenta y espesa me amenaza en tu ausencia, cuando irremediablemente te espero. Buscarte inútilmente en mis recuerdos.
Imaginar tu llegada en cada mujer que atraviesa el umbral de un café cualquiera ,donde espero utopicamente que aparezcas como una materialización de mi deseo ,mientras mi café enfría solitariamente.
Deseo e imaginación.
Esa tarde , estamos en la sala de tu casa. Tu rostro está frente a mí. Te acercas. Abres ligeramente los labios, un ruido, ese tenue chasquido ( tú no lo percibes , es el lápiz labial que se desprende, es una puerta que se entreabre, es un abismo que se dilata ) que escucho sigilosamente ( te voy a besar).
¿Sabes que cada vez, que todas y cada una de las veces que vas a besar tus labios hacen ese tenue sonido que anuncia que están listos , que el beso es inevitable ?
Deseo e imaginación.
Esa tarde, estabas sentada. Llevabas una falda corta y medias, cruzas las piernas. El sonido es inequívoco. Tus piernas se deslizan, se acomodan, se recuestan una sobre otra. Tú hablas de no se qué, de tu trabajo, de no se que amigos, yo te miro, te escucho, pero no estoy escuchando tus palabras, escucho los sonidos que tu no sabes que haces. La tarde recién inicia, acomodas las copas en la mesa, me pides que descorche el vino. Caminas, te sientas, cruzas las piernas.Yo escuchco.
Imaginación y deseo.








Erótico.
Mirarte y descubrir misterio y belleza en tus ojos. Tocarte e insospechadamente saberte playa y arena. Hilvanar y deshilvanar la noche en tu cabello. Sucumbir ante el aroma que emana de tu piel descubierta y ser rescatado por la humedad de tu beso, prueba irrefutable de tu existencia.
Aquella tarde, esa noche.
El suave deslizarce de tus piernas.
Tu boca , maripoza incendiada que aletea frente a mi rostro.
Tus manos que tocaron las copas, tu blusa, tu falda, algunos trozos de pan, tres libros, mi piel.
Ahora cada objeto es una metáfora tuya. Estás en tus medias, en las canciones (que escuchamos repetidamente) , en el rojo ( de tu boca ) , en el café ( de tu blusa que se tornaba inútil ), en el negro ( de la noche ,de tus cabellos desatados , de tus ojos sin fondo ) , la cadencia (de tu cintura),en la poesía ( que narraba nuestra historia ), en el sigiloso sonido (de tu boca que se entreabre), en la ciudad ( que mirabas desde mis ojos ).
La ciudad es una metáfora tuya por que la miraste , por que ha sido tuya.
Yo mismo , ahora soy tu metáfora.

Fantasía.
Expandir el presente. Vivir ese estado de consciencia donde el tiempo no corre, el futuro no existe y al pasado no hay quién lo convoque.
Esa tarde en que nos dijimos que en ese abrazo pasaríamos incontables años. (¿Esa tarde sigue ahí?) Sin saberlo , ¿cada noche nos abrazamos?.
Esa noche que pensamos interminable.
Descubrir la fuente inagotable de tu boca.
Colgarme de la luna que pende y crece en medio de tus pechos.

Furia.
Noche ennegrecidamente roja que desata la humedad y el deseo.
Cabello enrojecidamente negro que latiguea furioso frente a mis deseos sacudidos por el grito de tu aroma ( es el olor de vino , lo sé ) .Es de noche, estamos ( nuevamente )en la sala Tu cintura ha despertado, ahora escucho el oleaje , percibo su cadencia ,el tiempo , el péndulo ( hay una luna llena en algún lugar ) es una marea creciente con sabor amargo de un mar embravecido.
Noche de luna roja que delinea tu existencia, la noche nos anida, nos protege, nos revela, nos reclama.
La tormenta se ha desatado. La furia de tu cuerpo me sacude,
me aferro entonces a tus cabellos para sobrevivir al abismo ennegrecidamente rojo que pende sobre mi cabeza .El oleaje ha crecido, en medio de la tempestad , mi piel humedecida naufraga (por un momento temo a la muerte), finalmente encallo en tu cintura, tu cuerpo me ha salvado.
En el límite de la noche, húmedo y tembloroso te miro a los ojos para convertirme en sueño viviente.

Gozo.
Te he visto llegar. Te he citado en un café ( he necesitado verte ) .Esta terquedad mía de tener lo inasible, de escuchar la inaudible, de tocar lo intangible.
Pero te he llamado.
He imaginado tu llegada en incontables mujeres ajenas a mi delirio.
Sin saber por qué, miro hacia el umbral en el momento exacto – en las citas con el destino la exactitud cuenta - para finalmente corroborar que has llegado. Tu presencia me exorciza de los fantasmas que rodean mi mesa en tu espera. Pido un café sabiendo que lo tomaré caliente o tibio .Escucho tu voz diciendo mi nombre. Digo tu nombre y recupero tu mirada.
Lo sé, es dolorosa la inasibilidad de tu belleza.



Hilar.
Uno a uno tomo tus cabellos, los aprisiono, les susurro palabras antiguas para transformar las serpientes sedientas en filamentos nocturnos. Los anudo hasta tejer otra noche que se pierda entre mis manos. Esa noche tu cabello hilvanado, me salvó de la soledad y el naufragio, entregándome un rostro cuando los separé para descubrir tu mirada.
¿Sabes de la sensación de descubrimiento que tuve al tomar tus cabellos , hacerlos pasar por mis dedos , depositarlos tras tu rostro ,recorrerlos hasta llegar hasta su origen y entonces descubrir tu rostro frente al mío, mirándome?.



Humedad.
Que corre, que inunda, que se hunde como el oleaje en la arena. Humedad que te rodea solo para probar que eres circunnavegable y saberte penínsulas ,puertos ,playa y arena ,arrecifes ,imprevisibles tormentas y noches serenas.
Humedad que nace de tu boca con sabor a vino añejo.
Tu piel se escurre entre mis manos. Te acaricio y un rocío brilla entre mis dedos.
Aquel sueño ( soñado días después) donde me decías “ bebe ven “ y me llevabas lentamente , al origen de tus torrentes , de tus ríos , de tus lluvias, de tus tormentas. En el sueño yo era un hombre sediento y tu me decías “Bebe , ven ” y yo me arrodillaba y saciaba mi boca , mis manos , mi piel, mi sed. A la mañana siguiente desperté con el olor a vino añejo recorriendo mi cuerpo y tu adolorida de humedad compartida.
Tu beso, esa humedad con sabor dulce y amargo.
Tu cuerpo escurriéndose entre mis manos.
Mi lluvia que nos empapa.




Inhalante.
Por que también fue el aroma, un olor que nace de tus resquicios, de tus pliegues, de tus confines . Por que esa tarde el nuestro fue encuentro de sabores ( el vino , el pan ), de texturas( tu blusa finalmente inútil, tu hombros luna creciente, luna menguante ) , de olores que se mezclaban . Tu humor, tu sabor, tu olor. Tu olor a mujer mojada.
Tu olor a otoño tibio, a noche húmeda , a lluvia que nace de nuestros cuerpos y que finalmente nos empapa.
Ese aroma amargo y dulce que seguí y encontré en la desembocadura de tus ríos subterráneos.
Ese olor que aun ahora llevo conmigo. Es tu olor lo sé. Tu aroma que flota en medio de la ciudad.



Juntos.
Unir quizás las manos, dejar que los dedos se conozcan , dancen, se aprisionen y liberen mutuamente. Labios que exploran texturas, sabores ,que se rozan temblorosos intercambiando peces en las bahías que se trastocan. Chasquidos inaudibles previos al beso.
Juntos , finalmente , después de tu imaginación , después de mi deseo . Juntos en ese rincón de la ciudad, en medio de las paredes de la habitación, que nos miró sentados, arrodillados ,recostados, girando danzando uno junto al otro , uno sobre el sobre otro ,uno en medio del otro. Juntos dejando que nuestras almas descubrieran a sus cuerpos. Juntos, el destino ha cumplido su parte. Juntos como la cadencia y el oleaje, como la arena y la espuma. Juntos los labios,los sonidos, los aromas.

LAMENTO.
¿Qué hay tras el lamento de una mujer?
¿Un deseo insatisfecho ?
¿Un sueño inconcluso?
¿Un llanto contenido?
¿Un abrázame más?
¿Un cuéntame un cuento que a nadie le hayas contado?
¿ Un dime una poesía que hayas escrito para mí ?
Un, la noche es larga y sé que estas a mi lado.
Hay que estar ahí ,junto ,muy junto a ella para escuchar su lamento ,para atender el sueño que se escapa ,para cerrar aun más los brazos ,para apretar más los labios. Hay que estar ahí a su lado para atrapar el suspiro que despierta ,para descubrir la mirada enamorada ,para sentir la boca sedienta.
Te escuché esa noche una y mil veces. Escuché tus palabras ,escuché los ruidos que haces de los que tu nada sabes. Escuché tu lamento, ese dolor pequeño que nacía desde el lugar donde tu cuerpo y tu alma se tocan .Ese lamento que te estremecía en medio de mis brazos y que ....finalmente me hacía abrasarte más.
En medio de la noche , gimes, llamas , susurras lamentos por que el amor, lo sabemos, es extraño pero a veces duele ,por que cada beso hiere los labios ,por que cada abrazo es una celda , por que cada caricia en la espalda deja escrita un historia desangrada ,por que nuestro cuerpo no fue sino el campo donde nuestras almas se encuentran una mínima e interminable noche y al día siguiente ese identificado dolor en mis piernas o en tus labios eran solo las cicatrices de tu alma y la mía que se amaron .
Esa noche quizás te conté algún cuento que nadie te había contado. Quizás estuve a tu lado cuando arreció el destino, cuando concluimos el sueño.



Llueve.
La humedad flota en al ambiente, pequeñas gotas escurren de nuestros cuerpos que recogemos con las manos o con los labios. La humedad arrecia, la lluvia se acerca, nuestros cuerpos, lo sabemos , terminarán por desbordarse.
Imágenes insospechadas surgen del aroma y la humedad que gota a gota lentamente nos empapan.
Llueve, tu boca guarda la niebla y la nube ,el trueno y el relámpago que anuncia la tormenta.
Llueve sobre tu piel, soy humedad que gotea sobre tu espalda, sobre tu rostro, sobre tu vientre. Soy un aguacero que escurriéndose y termina inundándote.
Llueve en la obscuridad. Llueve fuera y dentro de nosotros.
Después de la tormenta, escampa un cielo nocturno , escampan nuestros cuerpos convertidos en tierra húmeda y fértil después de la tormenta.


Mariposa.
Tu boca incendiada que aletea y susurra, que extiende sus alas para atrapar a mis labios, a mi piel .
Sí , a veces tus piernas no son tenazas, son alas.



Misterio.
La noche que abraza tu presencia. La luna que enrojecida te descubre y delinea, mientras mis dedos palpan tu figura recortada que coincide con la de mi deseo.
Mis eternas dudas sobre tu existencia que apaciguas escribiendo no se que historias en mi espalda.
Tu ausencia ,cuando tu olor me acompaña.
El rojo de tu boca.
El origen de la cadencia de tu cintura.
Lo interminable de una noche que sobrevive aferrada a la nostalgia, a las palabras que fueron dichas o escritas en la piel.
La dolorosa inasibilidad de tu belleza.
Tu llegada exacta a mi vida.
Destino. Azar. Misterio. Noche.


MUSA.
He leído que cuando la encontramos tenemos que acercarla, quizás cercarla, hacerle saber que nos encanta, que nos maravilla. También decía el texto que de vez en vez, quizás de tarde en tarde, por que no ,alguna noche , había que besarle el cuello o los labios ,y no se que más, el caso era besarla. Finalmente el autor sentenciaba: de ninguna forma la dejes ir, sin tu musa poeta, no eres nadie.
Yo, claro pensé en ti. En la pobreza que me rodea en medio de tu ausencia, en el abismo que pende sobre mi por que las noches van hilvanadas al rojo inigualable de tus besos, y yo me quedo ahogado en el triste silencio de letras que devora tu sombra.


Noche.
Aquella, la única, el arquetipo que construiste con tus dedos danzarines y tu aroma desatado.
Noche, tu cabello al que me aferré en medio de la tierra enfurecida.
Aquél rincón de tu mirada .
La noche en que en medio de la tempestad encallé en tu cintura
Noche enrojecida por tu beso incendiado.
Si, la noche de la tarde aquella del vino en la mesa , en tu copa, en tu boca ,y luego en tu piel y en mi piel .
Noche con el cielo abierto para se asomara la luna y nos empapara la bruma.
Noche inmensa, portadora del cuerpo inmisericorde que dejara adolorida a mi existencia .
Noche, la creada por el destino ,esa noche en la que finalmente se cruzaron nuestros caminos , ese viejo sueño tuyo , y mis renovados delirios.
Noche que cabe , lo sé .lo he vivido ,en uno solo de tus ojos, en el abismo insondable de tu boca , en mi cuerpo recostado bajo tu sombra .
Era de noche aún cuando, sin medir mi acto, salí de tus brazos y de tu casa.
En alguna parte de mí, la noche permanece.
No sé si algún día amanecerá


Nostalgia.
La luz de aquella tarde, el paso lento del tiempo , la inasibilidad de tu belleza en mis manos, las tenazas tus piernas, el sabor del vino tomado de tu boca y horas después de tu piel, la noche hilvanada de tus cabellos, tu cintura despierta y enfurecida, tus piernas en pleno vuelo, el sigiloso sonido que hace tu boca al entreabrirse para..... el beso, tu espalda infinita.
Las palabras que ahora tienen otro significado, que tienen otro aroma, las palabras que cuenta la historia de su propia historia.
Pero no hay mayor nostalgia que del hombre y la mujer que fuimos aquella tarde, en esa habitación, en el umbral de la noche.



Ojalá.
Que tus manos...que tus besos...que tus palabras...tu arribo exacto a mi imaginación y mi deseo. Que una nueva lluvia nos empape. Que un nuevo tiempo nos convoque.
Ojalá , ¿no es acaso una forma de oración?
¿A quién pedirle tenerte una noche más, darte un beso más ?
Ojalá que una nueva tormenta me sacuda, que mi humedad nos empape, que regrese el sabor del vino ,el café inútil de tu blusa en mis manos.Que vuelvan los sonidos que hace de los que tu nada sabes (tu boca entreabierta, tus piernas deslizándose).
Ojalá.
¿Volverás?

Palabras .
¿Cuántas te he dicho? cientos ? miles ?
¿Acaso solo he dicho una sola desde que te conozco y el resto no son sino
metáforas de la única palabra que repito inconsolable?
Han dicho mis palabras algo que siendo verosímil te de la certeza de mi existencia?
Escribir es un acto de evocación y deseo solo válido en tu ausencia (es, lo sé, una acto de nostalgia). Escribir en tu presencia sería una redundancia inútil .
Palabras, las que te dije aquella tarde . Palabras ...cuántas para convencerme de que existes más allá de mi recuerdo.
Palabras...rojo ...humedad...noche...vino...falda...espalda infinita....ven...
oye..... palabras, símbolos que han terminado por ser metáforas tuyas. Palabras recién creadas para describir(te), imaginar(te), desear(te), tocar(te), recordar(te), recuperar(te), invocar(te), recrear(te).
Palabras escritas, susurradas, silenciadas, depositadas con la voz o con el cuerpo, en una página cualquiera ( como ahora ) , o como esa tarde en que escribí mi historia entera en tu piel.
Palabras como las de esta tarde en que reescribí las palabras de la historia, las palabras de las palabras , d e l e t r e a n d o n o s .

Quererte.
Cuando tu presencia en aquellas contadas horas y amarte cuando te has ido cuando solo tu imagen gris se quedó a mi lado.
Quererte. ¿Sabes cómo te quise ? ¿Cómo te he querido?
Llevando tu beso adolorido tarde a tarde , sintiendo mis labios secos y sedientos de la humedad salvadora de tu beso.
Buscándote en cada letra , en cada palabra escrita, pronunciada ( o ahogada ) intentando el viejo recurso de la invocación.
Besándote esa noche sintiendo que era el último acto de mi vida sobre la tierra y asombrándome entonces de volver a la vida en medio de tus brazos, escuchando el estruendo sigiloso de su respiración,
Olvidándome del mundo, de las calles , de las avenidas, de los ríos incontenibles , de las lluvias imprevistas , de la multitud que se desvanece ante tu figura.
Escuchando canciones que hicimos nuestras, en los poemas que narran nuestra historia y que nosotros no escribimos , sabiendo que somos personajes y eventuales lectores de su destino ( por que sabemos que nuestro encuentro y nuestro final está en las manos , en las letras de algún poeta) .
Con un amor que nació de una tarde y una noche preparada por tiempo y tiempos ,tangible como la espuma , luminoso como la noche, cálido como una sombra, ensordecedor como el sigiloso sonido de tus labios que se entreabren.
Sacudiéndome en cada abraso que le arranco a tu piel , atestiguando la dolorosa inasibilidad de tu belleza.
Viviendo en una ciudad que terminó por ser tu metáfora .

Rozar.
Tu piel...igual con mi imaginación que con mi deseo. Descubrirte ,explorarte en medio de la noche a tientas ,como ciego. Rozar tu piel para escuchar lo que tu cuerpo sigiloso me dice .Rocé tu piel para corroborar el aroma y el sabor amargo y dulce que dejó el vino dos, tres , cuatro, cinco horas antes. Rozar tu piel y recorrer tu espalda infinita, despertar la furia de tu cintura hasta encallar en ella. Rocé tu cuello ,la raíz de cada uno de tus cabellos ,tus hombros luna creciente, luna menguante que salen temblorosas y se escapan de la (inútil) blusa café . Rocé tus manos y encontré mi nombre, un trozo de mi historia , en sus líneas.
Llegué a tu oído con un silencioso aliento que deletrea tu nombre y desperté a tu piel dormida.
Finalmente , rozando escasamente los límites de la noche desaté la cadencia de tu cintura .

Solo.
Estoy más solo, sin ti desde aquella noche. No ,no sé a qué hora salí de la habitación donde te despojaste de la bluza , tampoco recuerdo la hora en que atravesé la puerta ( que tienen a un lado el librero ) que me regresó a la otra noche, la que no te contiene. Sí , estoy más solo desde aquella noche.
¿ Nos despedimos ? ¿ Nos besamos? ¿ Nos miramos en los ojos del otro una última vez ? Sí te quedaste en la habitación llena de aromas, de música, de noche, de humedades compartidas, mientras yo salía sin rumbo a una ciudad solitariamente adolorida.
Recuerdo el tiempo en que tu ausencia no provocaba esta incertidumbre,
esta inquietud, este extraño e incontenible deseo de mirarte , de escucharte, de saberte.
Después de tu beso, después de tus brazos ,después de tu piel .
Qué extraña la ciudad, la que miramos juntos aquella noche, no es la misma. Trate de escuchar la música que oímos juntos ( mira que uno es terco y trata de encontrarte en cualquier sitio ). No es igual. Le faltas tu. Yo lo sabía la tarde en que serviste el vino y te dije que en él iban la tarde, tus manos, la música, tu mirada, tu ....tu.... y mis deseos de abrazarte ,de contener tu cuerpo. Sí, no me engaño, sé que sin ti ,nada, estrictamente nada tendrá el mismo sentido.
Lo sabía ,pero había que estar contigo esa tarde, esa noche. La intuición de la no permanencia no puede arrebatarte la oportunidad. Lo sabía y me quede. Lo sabías y ....arribamos a la noche.
Ahora , esto es un descubrimiento, soy una metáfora de tus manos , de tu beso , mi piel es una metáfora de tu humedad. En mi soledad tu sombra me acecha ,tu olor se asoma, pero ninguno de queda.
No se a donde estás ,a que rincón de la ciudad te habrás ido.
Sé que allá, contigo , a tu lado ,bajo tu sombra está la música ,el vino ,la tarde ,tu espalda infinita, mi deseo, mi noche.
¿ Cuánto dura el amor? ¿una tarde, una noche ?
¿Por que no más ?
¿ Hay quienes tienen como destino el amor, hay quienes la nostalgia?.

Sueño.
Te he soñado, ahora vives en mis días llenos de nostalgia y en mis noches ,en mi consciencia y mi inconsciencia, te he soñado a fuerza de arrancarle a la noche tu imagen y tu aroma. Te he soñado y soy un hombre sediento que bebe de la desembocadura de tus ríos. Te he soñado y tu piel es la tierra cuyo lamento se despierta con mis pasos. He despertado con el olor de tu aroma amargo y dulce bajo mi piel . Has despertado adolorida de humedades compartidas.

Tiempo.
Una tarde , una noche. No más.
Un abraso interminable, la exacta eternidad en una sola noche . Nuestra historia completa en medio de un par de habitaciones, en unas cuántas copas de vino ,en una finalmente inútil blusa café, en contadas y repetidas canciones , en las páginas escritas por poetas queridos que dictaban nuestro efímero destino.
Tiempo. Para los amantes el tiempo corre alrededor de ellos. ¿Cuánto entre un beso y el siguiente ? ¿Cuánto dura un beso? (unos cuántos instantes? Toda la vida ? ) Besarte y morir .Besatey constatar que la vida inicia .
Tiempo. Una tarde en que – no sabíamos - que por tocarnos terminamos por ser metáforas de nosotros mismos.
Soy una metáfora de tus manos temblorosas.
Tu espalda infinita.
Las incontables horas que esperé para llegar a la habitación donde me esperabas sin saberlo.
¿Cuánto dura una noche ?
Una anoche que se convierte en el arquetipo de todas las noches. Una noche en que descubres el significado de “obscureciendo”. Una anoche que parece perpetuarse noche a noche.
¿Cuánto dura una noche ?
¿Alguien lo sabe de cierto?

Uvas.
Dos ,esperando.

Vid.
Cuerpo de mujer.



DESTIEMPO.

Su aroma , sin ella.
Su imagen, sin ella.
Quizás uno nunca sabe cuando dura el amor.
Una tarde , la noche de esa tarde. El destino cumpliendo y nosotros aceptando.
Quizás alguien pregunte si valió la pena.
Si el destiempo vale el tiempo.
Si las palabras, ahora metáforas de ella, de esa tarde y esa noche, perdurarán, como uno solo de sus besos.
¿Ha usted le ha sucedido ? ¿ ha reconocido el peso del destino alguna tarde ,alguna noche cuando descubre lo que hay en la mirada del otro cuando se miran mutuamente ?
Destiempo.
Nostalgia.

jueves, febrero 17, 2005

REGALO

Te vas ?
preferiría que no,
pero si es inevitable,
tengo algo para ti

Antes de que te vayas
te regalo estas palabras,
hace rato que las junto
hay chicas , medianas,
de diferentes colores
texturas,para diferentes usos
en fin
llévalas contigo
Con ellas podrías

endulzar el café
Guardar un poco de la lluvia vespertina,
Convocar a la noche
Nombrar el oleaje
Enredarlas en tu pelo
pintar tus labios
Reescucharlas en los caminos largos y solitarios
Cobijarte cuando el frío
Danzarlas cuando haya un poco de música
Jugarlas entre tus dedos
Ponerlas sobre la mesa y mirarlas de tarde en tarde
Limpiar las ventanas
Reirte un poco
suspirar de vez en vez,
colgarlas en un pasillo
acariciarlas y arrullarlas
consolarlas y en una de estas consolarte
vestirlas para ver cuál se mira mas bonita
acomodarlas en un cajón para que no se te pierdan
contarlas para ver si no se perdió alguna
- y se alguna te falta – buscarla bajo los sillones
en los cajones de la cocina
en medio de los papeles de la oficina
en el mueble donde guardas los cepillos , y la pintura de las uñas
junto al café
en el asiento del carro
atorada en alguna de tus ropas
en medio de las sábanas...
y cuando la encuentres,
abrazarla de gusto y decirle lo triste que te pusiste
por no sabías donde estaba y que sin una palabra
hay cosas que no se pueden decir o nombrar,
y entonces ponerla junto a las otras,
y escucharlas gritar de gusto
y al otro día sacarlas de paseo
y llevarlas lo mismo al cine
que a la playa
o a un café .
y decirles
antes de dormir
lo mucho que las quieres
que las vas a cuidar mucho
y que van estar contigo
siempre.

martes, febrero 15, 2005

DESCONOCIDA

Tienes el cabello negro,
por donde se cuela la noche.

Y en cada mano cinco dedos
cuyos nombres desconozco

vienes de lugares ignotos y
y te irás por caminos desonocidos

saber tu nombre y no saber nada
es casi lo mismo

reconozco en ti , apenas a la que ví
por ahora sé que eres ella
y con eso me basta.

viernes, febrero 11, 2005

METÁFORAS

Mario, personaje de Ardiente Paciencia, novela de Antonio Skármeta, descubre que una metáfora, es comparar una cosa con otra " estás quieto como un faro ", " yo iba como un barco temblando en sus palabras". Charlando con el Neruda literario ( el de Skármeta), descubre, mientras pregunta :" usted cree que todo el mundo, quiero decir todo el mundo, el viento , los mares, los árboles, las montañas, el fuego, los animales, las casas, los desiertos , las lluvias... usted cree que el mundo entero es la metáfora de algo?" Neruda , el de Skármeta, se sorprende.

Si esto fuera así, si cada objeto del mundo, tangible o inasible fuera una metáfora, cada uno podría compararse, asemejarse, representar algo humano. Si esto fuera así, el mundo es nuestra representación , luego entonces, el mundo es , además de lo que es ( el árbol , arbol y el viento , viento) algo que también somos.

La idea es al menos, además de literaria ( y claro poética) interesante.

lunes, febrero 07, 2005

DE QUE ESTA LA VIDA?

¿De que está hecha la vida?

Adolfo Morales Moncada


¿ De que está hecha la vida ?
De sonrisas inesperadas, de gritos de júbilo, de esperanzas escondidas entre las manos, de miradas esquivas, de sueños inagotables, de amores como palomas, de lágrimas de alegría, de pérdidas irreparables, de amistades inexpugnables, de miedos que oradran al cuerpo, de penas que deshilachan al alma, de ventanas abiertas al susurro de las nubes, de llantos incontenibles, de adioses, de arribos , de la belleza incomprensible y dolorósamente inasible, de algo que suena a futuro tintineando en el bolsillo, de reconocer los pasos de Dios caminando a nuestro lado.

¿De que está hecha la vida ?

De palabras.
Las has escuchado , las recuerdas…
Ya levántate, no te vayas sin desayunar , apúrate que llegas tarde, a ver tómate esto, te sientes mejor ?, te extrañe, cómo te fué ?, vete con cuidado, ponte la chamarra, y que te dijo? , ven , sientate conmigo, quieres más ? , acabate la sopa, ven para que te peine, vienes a comer ? lávate los dientes, no andes descalza, no manejes muy rápido , ven a saludar , ya duermete que es muy tarde y te miras consado, te ves bella, no llegues muy noche , no te vayas sin que te de la bendición.
¿ quién las decía ?

¿ De que está hecha la vida ?
De objetos que solo parece que se quedaron en el camino,parecen olvidados, inútiles, gastados, pero algo conservan y basta encontrarlos en algún rincón olvidado de la casa para reconocernos en ellos.
¿Cuales son los objetos de tu vida ?
Un muñeca que tenía el pelo largo , ojos grandes y tenía un vestido blanco, no, era rosa , no, creo que era blanco. Un balón de americano, de una bicicleta negra, un libro donde se leia… puedo escribir los versos mas tristes esta noche y también decía antes de amarte, amor, nada era mio, un cuaderno donde escribia historias, una caja de colores, unos tenis gastados, una sudadera azul, unos aretes chiquitos, un anillo, una pulsera, una fotografía donde sale…, un aparato de sonido, un vestido.








¿De que está hecha la vida ?
De nombres.
Yoall, Itzaél, Beatriz, Alicia, Consuelo, María Elena, Sabines, Neruda, Arturo, Paul, Montserrat, Isela. En ellos me encuentro.
¿ Que nombres hay en tu vida? ¿Cuál es tu historia con ellos ?


¿De que está hecha la vida ?
Del valor de la primera… vez que la vi, del primer baile, del primer beso, del primer novio, del primer dolor, de la primera ausencia.
De lo que tiene su valor en lo irrepetible.
Pero tercos que somos, aún sabiendolo, queremos reincidir
por que queremos volverla a ver, probar otra vez, volverme a subir, probar otro pedazo, escucharla otra vez, seguir bailando, y entonces… hombre una más , ándale , uno mas y te juro – esto nunca es cierto – que ya no te vuelvo a pedir Es dificil ser felíz y no querer volver a serlo. ¿Me das otro poquito?

¿De que está hecha la vida ?
De olores y sabores por que el recuerdo, el presente tienen sabor y aroma a pan tostado, a tortilla de harina recién hecha con mantequilla, a burrito de frijol, a café con leche, a taco de azada , a tierra húmeda, a melón, a chilaquiles verdes, a pizza de peperoni, a la noche en la carretera, a chocolate caliente, a la cocina de la casa.

¿De que está hecha la vida.?
De aprender, de saber que la ira, la culpa, la angustia el miedo son malos consejeros.
De sacarle la vuelta al egoismo, a la malaquerencia, a la malvivenvia, al usufructo del dolor, al vicio

De cada momento, de cada hora, de cada día. Pero , igual no es el tiempo. Igual la vida, tu vida, mi vida, está hecha de cada acto que pasa por nuestras manos, por nuestras miradas, por nuestra emoción, por nuestra piel y encuentra un lugarcito tibio en nuestro corazón para vivir.

¿De que está hecha la vida ?
De sonrisas inesperadas, de gritos de júbilo, de esperanzas escondidas entre las manos, de miradas esquivas, de sueños inagotables, de amores como palomas, de lágrimas de alegría, de pérdidas irreparables, de amistades inexpugnables, de miedos que oradran al cuerpo, de penas que deshilachan al alma, de la familia que te espera, de un misterio irreductible, de reconocer el susurro y la incuestionable bondad de Dios en nuestros días.


jueves, febrero 03, 2005

MIA

MÍA
ADOLFO MORALES MONCADA

La belleza es inasible.
Uno lo descubre tarde que temprano. En mi caso fue mas bien tarde. Y lo sabes por que por que muy al principio, cuando apenas te conocí, yo creía que tu belleza cabía, estaba hecha para mis manos. Pensaba ( y mira lo que es no saber ) que por ejemplo, después de besarte (enrojecidamente besarte, besando unos labios que siendo tuyos, no podían ser sino míos) me posesionaba del rojo y la humedad; tu humedad, impregnandose a unos labios ( los míos) , después de poseer su origen ( los tuyos ).

Debo aclararte el inicio de mi error. No recuerdo desde cuando, pero se que álguien nos dijo ( a los hombres, claro ) y nos hizo creer con sinceridad ( y no menos estupidez, aunquen esto último solo me es posible verlo ahora ) que la belleza de una mujer, como una de las cualidades inobjetables de ella, una vez establada la relación , pasa a a ser de nuestra propiedad, claro está , como la mujer misma . Uno,un poco joven y un mucho ingenuo, que para ese entonces conoce a lo mas algo de fut bol, un poco de rock y no sabe de las mujeres mayor cosa, se lo cree. Y a partir de entonces va uno por la vida con aquello de que esa mujer ( la que me gusta , pues )tiene que ser mía. Sí , mía ( como mi bicicleta, mi chamarra negra, mi colección de discos de Bossa Nova y mis libros de Tolkien ), Mía , como la canción de Manzanero “ aunque tu vayas por otro camino ,nunca te olvides, sigues siendo mía ” pero no creas, uno piensa …cualquier día dejo que esta se vayas por otro camino. Pues no quedamos que eres mía.
Ahora, esto de la pertenencia no debe sorprenderte. De hecho es una tradición de relación de pareja larga y puntualmente documentada, por ejemplo en películas ( ahí están Fernando y Domingo Soler ) , incontables canciones ( cuatro de cada cinco boleros defienden la pertenencia, el quinto , el dolor de la ausencia ) y no olvidemos el modelo capitalista, neoliberal pues, que desde el Fondo Monetario Internacional privilegia para el mundo la posesión y el usufructo. Herederos de esta tradición ( nosotros, en fase aguda de enajenación económica, histórica , cultural ) no podemos sino creer y defender que la mujer, objeto del deseo, debe ser poseía por lo que, ella sin pudores , ni maypres razonamientos de pormedio ( no faltaba más ) debe entregar , es decir , rendir a su dueño y señor, cuerpo , belleza, sensibilidad y voluntad. Conciencia e inconsciencia

Así era cuando te conocí.
Admiré tu belleza como un misterio insondable de la vida. Perdí la sensatez ante la cadencia de tus pasos y enloquecí ante la sola posibilidad de darte un beso ( te acuerdas de aquello de “ usted es la culpable “ ? ,que termina diciendo “ y hasta la vida diera por vencer el miedo de besarla a usted” ?. Pues así te quería , así te deseaba, con miedo , pero con voluntad. Te quería mía , como la de Manzanero, con desesperación, con o sin la ayuda del destino El caso era instalarme en tu boca, en tus sueños, en tus días y en tus noches . Quería estar en tus fantasías, en tus pensamientos, en tus palabras y en tus silencios, en tus horas y en tus pasos. Aunque te diré que en esto de la posesión, de la búsqueda del objeto del deseo no hay calma. Primero la lucha por tenerte, que no tiene nada de fácil, y luego la ansiedad, claro , ante la posibilidad de que sea otro quien termine por poseerte.Por que tu tenías que ser mía y no de otro. No quería siquiera que te miraran. Así la ansiedad ,dió paso ( el colmo ) al miedo este , a la obsesión y de ahí finalmente a la paranoia hay solo una paso – o una mirada . (¿ “a quien volteaste a ver”?). Cierto esto termina con un diagnosticable sabor a enfermedad mental.
Pero así era cuando te conocí.

Ahora te diré, no se si le sucede esto a todos los hombres. Pero tarde que temprano nos encontramos con una mujer que nos muestra el tamaño de nuestra estupidez. Una mujer que nos enseña que entre su amor y nuestro miedo no hay ninguna relación.Nada que ver . Es decir que su amor es su amor y nuestro miedo, es cosa nuestra. Que golpe a la historia y a la tradición , a los Soler , hasta al buen Manzanero.
En fin , yo te encontré a ti. Y tu sin decirlo, me has dicho “ nada de mí te pertenece, lo que está en tus manos ahora ( en tus pequeñas manos ), en este breve instante, es la piel, el sentimiento, la imaginación, el deseo que yo te permito descubrir, explorar ,para que sepas de mí, para que palpes mi amor por ti”.

No , de ninguna manera ha sido fácil entender. Por que uno está terco con que la piel, tu piel, tu belleza, tu voluntad debe ser , tienen que ser mías. Pero poco a poco , a punta de miradas inatrapables, de palabras inexpugnables fui entendiendo, lo fui sabiendo: no hay manera de poseerte. Tu piel, tu mirada, tus labios, tus ternuras, tus tiempos, tus pasos, todo lo que tu eres lo has puesto a mi alcance para que yo te conozca. No se trata
( ahora veo que nunca se ha tratado ) de tenerte, sino de acercarme, y a tientas, mirando el fondo de tus ojos, saber de ti. No perteneces ni pertenecerás a nadie, hasta que tu decidas librementre depositarte en unos brazos.
En lo que a mi respecta el caso es, en el largo y dulce camino a enamorarme detenerme a probar el incendio humedecido de tus labios, calcular ( con infalible torpeza ) la innumerabilidad de tus cabellos, perder la cordura y la lógica cartesiana ante el péndulo de tus caderas, reconocer que tu presencia es el dulce misterio de la vida y lo que vale de esta tarde , y quizá esta noche ( solo quizá) es que estás a mi lado.

LA PUERTA

LA PUERTA
ADOLFO MORALES MONCADA.

Era la hora.
No tardabas en llegar.
Nunca habías sido muy puntual. Pero algo me decía que hoy no retrasarías tu llegada.
Mire la puerta.
¿Cuátas veces te vi cruzar el umbral ? Recuerdo la primera ves que lo hiciste. Nerviosa, inquieta, soriente, coqueta. Miré la puerta.
Fuí a la cocina y tomé la botella de vino, la abrí y me serví un poco.
Fué desde ahí que escuché cuando tocaste la puerta. Sin prisa me acerque. Poco antes de abrir, casi sabía lo que iba a encontrar. Fué ayer cuando me llamaste y dijiste , quiero que hablemos y yo …( como si no supiera ) ¿que pasa ?, para luego, que tal si mañana platicamos, por la tarde ¿te parece?, quizá a la siete. No recuerdo que mas dijimos , pero… estabas al otro lado de la puerta y casi sabía a que venias.
Abrí.
La puerta se cerró detrás de ti .
Sabía , uno sabe estas cosas ,que si te ibas, no volverías. Y te fuiste. Y no por que en otras ocaciones no te fueras. Nos despedimos incontables noches. Pero cada despedida era una suerte de pausa en medio de ese flujo y reflujo que era nuestro amor, un breve silencio en el diálogo ( silencio que seguia siendo mensaje ), un respiro apenas para seguir con vida.
Pero esta noche, cuando tu llegada , desde que atravesaste el umbral , desde el beso del saludo ( breve , apenas un roce ) ,desde la mirada en el encuentro ( esquiva , inutil) , ya te despedías.
Te miré inquieta, nerviosa, distante , tensa. No te gustaba lo que venías a hacer.
Nunca mas volverías a parecer.
Uno sabe estas cosas. Poco a poco , a menos que nos gane el cinismo, poco a poco, las va uno sabiendo.
Detrás de ti se fué mi amor. Te siguieron mis palabras, mis imágenes tuyas, mis recuerdos ya esa misma noche llenos de nostalgia. Te habrán seguido por no se cuantas calles y avenidas de la ciudad . Seguro se quedaron fuera de tu puerta ,a la que no pudieron atravesar.

Al poco de tu llegada , sin relajarte , sin darte la oportunidad ni el tiempo de sentire cómoda ( igual no lo querías ) dijiste ,en cuanto tuviste el vaso de vino en la mano, como te dije ayer, tenemos que hablar, y luego, con palabras que no estaban desprovistas de dolor, de un sentido de impotencia, es muy dificil para mí seguir así, ya no quiero, quisiera que me entendieras , yo ya no puedo.




No te habías sentado a mi lado, usaste el sillón lateral. Esto no era nuevo ,lo habías usado muy al principio y luego cuando estabas molesta y usabas la distancia como mensaje. Por que las distancias, los silencios, las pausas son mensajes. Esta noche, lo sabía, lo sentía en mi cuerpo que se empezaba a doler, esa distancia significaba una decisión. Un decisión que no te había sido fácil tomar. Te conozco y sé de sobra lo que hay tu rostro.

Hablabas despacio. Como repitiendo lo que hubieras ensayando una o dos tardes antes. Quizá lo habías platicado con tu amiga, con la que comiste ayer, quizá juntas después de hablar por horas de lo que te pasaba, de lo que sentías terminaron por escribir el guion de la despedida. Lo entiendo. Mientras hablabas mirabas el vaso de vino midiendo lo que restaba despues de cada sorbo. De pronto mirabas mis ojos. ¿ Que encontrabas en ellos ? ¿estaba respondiendo yo como lo esperabas ? pero mis ojos eran tan solo algo en el horizonte, te costaba trabajo conectarte con ellos , es decir, conmigo. Tu mirada volvía al vaso y al movimiento líquido de su contenido. Un par de ocaciones miraste la puerta. Sentí tu deseo de finalizar pronto lo que ibas a hacer. Irte. Terminar de una vez.
Separase nunca ha sido fácil. Si lo sabré yo. También me ha tocado decir, me voy esto no da para más , abrir, salir y cerrar la puerta tratando de olvidar todo , lo mismo los recientes cuarenta minutos, que los meses anteriores. Cerrar la puerta para para nunca mas volver a parecer.
Ahora eras tu la que decía que esto no daba para más , que el sentimiento era otro , que la rutina ,que el hastío , que nos mirábamos sin interés ,que nos amabamos con prisa o con cansancio y que habías terminado por verme como quien ve llover. Que nos quisimos o me quisiste ( dijiste ), que estabas contenta, feliz, pero que ahora, nosotros …Decías nosotros, cuando en realidad hablabas solo por ti. Pero es dificil decir cara a cara, mira amigo, el gusto por verte se me ha ido a no se donde ( igual al caño ) y tu presencia ha llegado al punto de me da igual .
¿Que puede decir uno ?
Esto se ve venir. No creas, yo era la otra parte, también me daba cuenta. Pero a veces, uno dice, uno cree que quizá un poco más adelante se compongan las cosas, que esto no puede estar tan mal, en fin, quizá pretextos para no romper, para no enfrentar el dolor, no lo sé.
Hablabas y yo aceptaba.Era cierto ,tubimos tiempos duros. Noches malas . Dolor de más . Igual no supimos ( o no supe, seguramente tienes razón ) cuidar el amor que había en mi corazón por ti. Reñimos por pequeñeces y nos lastimamos innecesariamente .

Dijimos , como para aliviar el desencanto que hubo un tiempo bueno, era cierto ni tu ni yo lo podemos negar . Pero la vida , o nosotros mismos (¿ por que evadir la responsabilidad de lo que hacemos o dejamos de hacer ?) no fuimos capaces de soportar la pena ni la adversidad que creamos entre nosotros.

Quizá nos fue ganando una suerte de desamor instalándose entre nosotros cómodamente , mientras perdiamos el interés en el otro , en sus palabras, en sus querencias, en su cotidianidad , en su vida pues.
Miraste nuevamente la puerta y tu reloj.
Se va , pensé mientras hablabas y te miré sabiendo que no lo haría mas.


Finalmente dijiste, algo asi como he pensado que mejor aqui lo dejamos, lo intentamos, no funcionó y ni modo, ya nos encontraremos por ahi. Ibas a decir algo como ya encontrarás álguien que…pero te detube , finales de televisión, es llegar caer bajo.
Tomaste el último sorbo de tu vaso ( a la botella le quedaba una copa que finalmente tomé esa misma noche), nos despedimos sin beso en la mejilla, apenas un escurridiso apretón de manos. Llegaste al umbral y no esperaste. Tu misma abriste la puerta, saliste y … la puerta se cerró detrás de ti.
Esto se sabe, es decir , ahora sé que nunca volverás a parecer.

LA HISTORIA DE I

LA HISTORIA DE I.
ADOLFO MORALES MONCADA.


Historias por venir , historias por contar .
Contar la historia de I. , que tiene ahora ocho años y un mes en los que ha acumulado : Una operación de Píloro a los dos meses de vida , una neumonía a los 7 y cualquier cantidad de gripas , toses y otros disturbios respiratorios que se escurren por su nariz , garganta y oidos repartidos a lo largo y ancho de los 97 meses de su existencia.
La historia de I. que ha conocoido por televisión con puntual asistencia las caricaturas de los Power Rangers , las diferentes evoluciones de los Digimon , las aventuras del Hombre Araña , los retos de Yu –Gi –Oh las desgracias de ” El Chavo”, como también ha sido testigo del atentado a las torres gemelas , de la guerra en Afghanistan ,en Irak, de la violencia callejera y futbolera y las muertes en medio oriente.
La historia de I. que a sus ocho años juega con presición indiscutible con programas de computadora, aparatos electrónicos como Gameboy y Play Station y usa con habilidad , (en realidad lo hace dese los cuatro años), la videograbadora y el reproductor de discos compactos
La Historia I. que ( solos Dios el bondadoso sabe como ) equilibra la vida electrónica y virtual con la vida (vida , en tiempo y espacio reales, vamos ) ,y sigue disfrutando ampliamente con jugar a la pelota y hacer gimnasia en aparatos en los parques , hacer lo intentos a la bicicleta , jugar a la lucha con su papá y mirar películas por la tarde con su tía Elvira .
La Historia de I. que se encuentra en segundo de primaria y descubre historias , de animales, diferentes tipos de letras , alegorías geométricas y cuántas veces cabe 7 en 49. La Historia de I. que no entiende cual es el propósito pedagógico y filosófico de las tareas , pero entiende que la vida es otra cosa cuando llega el viernes y no hay tarea para el lunes . La Historia de I. que llora a veces cuando su mamá llega tarde por el a la escuela y brinca de gusto y corre a sus brazos cuando la mira arribar al patio escolar.
La Historia de I. que ya es cinéfilo y después de ver una película en pantalla grande ( palomítas y/o nachos de por medio) , pide rentarla para acercarse a los detalles del director repitiéndola diaramente ( como festival de una sola película ) en funciones de 3 , 5 y 7 ( y los viernes 9 ).
La Historia de I. que mira con asombro a los otros niños de su edad que en la calle limpian autos, juegan con pelotas , venden chicles ,y pregunta si todo el día están ahí ? que donde están sus papás? Que dónde viven? Que por que les damos dinero?
La Historia de I. que vive en un frontera y que sabe que de cuando en cuando con toda naturalidad pasea , come , visita ,compra “ al otro lado” , es decir ,salir de su país e ingresar a otro le es familiar y por lo mismo ya es parte de su visión del mundo ( como la caida de las torres gemelas y la guerra en Irak) donde las fronteras de lo cercano y lo lejano no son visibles.


La Historia de I.que aunque se sabe Tijuanense sabe que tiene primas y primos tiías y tíos en Monterrey , en el Estado de México , en la ciudad de México de la que le gusta en particular la vista desde la Torre Latinoamericana , el cine con los primos, las fiestas con regalos.
La historia de I. que tiene un hermano de 11 años, ícono insustituible de su vida y aunque juegan juntos , a I. siempre le toca jugar después , ir segundo , esperar su turno , competir y perder , probar a que sabe después, por que su hermano el grande ,estrena los juegos ,va primero , tiene mas experiencia ,sabe mas ,está mas fuerte , pero invariablemente ( cuestiones misteriosas del amor fraterno) I. siempre quiere jugar con él .
La Historia de I. que usa ropa globalizada ( marca norteamericana, ,maquilada en el lejano oriente, vendida en un mercado Tijuanense, por una vendedora Nayarita), y consume con aquella facilidad comida Rápida norteamericana, Pasta Italiana, Pizzas , Pollo Cantonés, Paella , nachos con queso y cualquier cantidad de frijoles con totopos .
La Historia de I. que nace – esto aun no parece saberlo – para instalarse en la transición democrática de su país, Cuando no sabe que es un país , ni que hace un presidente , mucho menos que hace que un presidente sea un buen presidente , ni que es un presupuesto de egresos , ni que su maestra forma parte de un sindicato .Solo sabe que cinco veces cinco es 25 , que si tiene 30 pesos y compra algo de 20 , algo le sobra , que al inicio de una oración se usa mayúscula y que las figuras cambias de nombre según el número de lados.

La Historia de I. que tiene esbosos de felicidad entre sus manos, una par de padres que lo aman , un hermano que lo quiere bien ( siempre y cuando no atente contra su condición de primogénito ) y una tía en funciones que oscilan entre ada madrina , compañera de juegos y pedagoga de cabecera.
La Historia de I. que vive en una sociedad subyugada por la imagen , la superficialidad , lo transitorio, el raiting , el consumo , y trata de encontrar respuesta a las preguntas que tienen que ver con la diferencia entre el mundo real y el virtual , entre el mundo de la imaginación y el tangible , entre el del sueño y la vigilia.
La Historia de I. que por ahora, entre la confusión de esos mundos , escoge lo divertido , lo sabroso , lo grande , lo que se mueve , lo que dura , lo que rebota , lo que escurre , lo que brilla , lo que alumbra , lo que suena , lo verde ( y si no hay, lo rojo) , lo que tiene queso , lo que tiene crema , lo que tiene chocolate.

GENESIS

GENESIS
ADOLFO MORALES MONCADA

¿Cuantas veces inicia la vida ?
¿Cada mañana ?
¿Cada luna , cada noche ?
¿ Una noche , cuando la luna…?
Esa noche , cuando la Luna …en ese preciso instante en que te miré en medio de una multitud que paulatinamente desaparecía .
Tu , ahí y yo mirándote. Una pisquita de tiempo . Un solo instante, el necesario para que una vida inicie.
Entonces , el tiempo nuevo. Con las horas naciendo de tus ojos. Tiempo nuevo cada vez que me mirabas. Una nueva piel viviendo con el roce de tus manos , una nueva sangre recorriendome con tu beso navegando entre mis venas.
Tiempo nuevo.
Nuevas noches para vivir , palpar , saborear , soñar , desear.
Noches para desabotonar uno a uno los temores, despojarnos lenta y decididamente de las nostalgias , recostarnos en la penumbra del sueño , acariciar cada palabra dicha o susurrada , explorar escrupulosamente cada resquicio de la imaginación , humedecer cada una de las historias que hemos leido o imaginado, penetrar sigilosamente en el silencio , oscilar juntos como olas del mismo mar , sufriendo los embates del oleaje - naufragos en un oceano profundo y embravecidamente nuestro - soportrar el choque de nuestros delirios inexplorados , derramar ,para consolarnos mutuamente , el infinito llanto de nuestros cuerpos.
Una noche donde incia la vida.
Nuevas noches donde el amor se acomoda y pone su nombre en mis horas , mi música , mi café ; aparece entre mis letras , se descuelga del cielo nocturno que me cobija , camina conmigo susurrandose a sí mismo.

Un nueva vida nacida de una breve mirada , de un beso inesperado.
Tu vida acurrucada entre mis manos.
Mi vida recostada entre tus senos.
Lunas nuevas que se repiten a sí mismas (¿acaso ellas vuelven a nacer para recordarnos que la vida se gesta inagotable ?)

¿Cuantas Lunas para que nazca la noche?
¿Cuantas noches para nazca la vida?
Quizá cada noche.Quizá ahora mismo.
Sé que hay algo nacido esa noche ,cuando la luna… que habita ,juega, canta, espera, sueña, ahí justo ,bajo tu piel.




DESNUDA

DESNUDA
ADOLFO MORALES MONCADA


Es noche.( Hay un misterioso convenio entre la noche y tu piel).
Desde el destiempo, desde el vacío. Llegas a la habitación donde yo te espero.
En silencio, sin mediar palabras, en medio de una lenta tibieza te despojas una a una de tus prendas.
Eres una sacerdotisa en medio de un ritual.
Desabotonas, recorres, deslizas.
No me miras, pero sabes que yo lo hago.
Poco a poco tu piel, antes oculta ( quizá dormida ) ilumina la penumbra de la habitación.
La luz de tu piel me esclaviza. Eres casi otra con tus hombros al aire enmarcando tu rostro. Tu espalda es un lienzo en blanco, un desierto ardiente, un lenguaje sin descifrar. Tu cadera se delinea . Tus piernas aparecen.
Mientras te miro mis manos se inquietan. Mi propia piel se despierta de la anestesia del día.
En silencio acomodas, doblas , depositas u n a a u n a cada prenda con una lentitud d e s e s p e r a n t e.
Tu cuerpo libre de velos, de ataduras se transforma.
Miro tu desnudez. Ahora están desnudas partes de tu cuerpo que, inexplicablemente antes no lo estaban.
Desnudas tu mirada y tus manos, tus mejillas y tus orejas, desnudos tus brazos, tus cabellos, tus pies, tus labios.
La noche se entierra en tu cuerpo y por los poros de tu piel se asoman las estrellas. Intuyo en tu mirada la ventana a la infinitud.
Pero eres algo mas. Lo inasible al alcance de mis brazos.
Desnuda eres el manantial azul que alimenta todas las aguas. No hay río, ni lluvia; no hay gota ni tormenta, que no broten de tu cuerpo .
Desnuda eres un bálsamo que silencia mis dolores del cuerpo y del alma. Tu piel sana mis heridas; cobijado por ella no hay penas ni ansiedades pasadas o futuras que me agobien.
Desnuda eres una noche para penetrarse, noche inmensa con dos estrellas polares, tu boca y tu sexo.
Desnuda eres el principio y el fin. Cuántas veces he muerto en medio de tu vientre para renacer en medio de tus brazos.
Desnuda tu boca es un ave en fuego.
Desnuda eres un campo abierto. Tierra bendita llena de olivos, almendras, vid y miel.
Cuántas cosas pienso mirándote, mientras no me miras.
De pronto, pareciera que recuerdas que estoy ahí.
Nada dices mientras te acercas y finalmente te recuestas a mi lado.
Te miro, ahora , solo ahora mi miras. Me sabes, te sé.
Desprovista de lo innecesario, eres una mujer.
Entonces…tu mano, tu rodilla , en fin… tu cuerpo…tu, desnuda.
Yo entiendo, y nada digo.
Mientras tu cuerpo habla, mis palabras sobran.

DELIRIO

DELIRIO
ADOLFO MORALES MONCADA

Locura.
Insensatez.
En mi Delirio una mujer me espera.
¿Estas ahí ?
Soñarme entre tus brazos y amanecer cobijado por tu piel.
Imaginar tu boca y entonces…Tu voz al teléfono susurrando “ven…”
Pasión que al mismo tiempo apacigüa y atormenta mi corazón.
Saber que quererte es una locura, que además quererte como te quiero es insensato. Dudar que al llamarte, sea tu voz la que escuche.
¿Estas ahí ?

Este delirio de estar contigo, de correr por las calles y avenidas negando la existencia de los otros para iniciar el interminable rito de tu cercanía. Este sorprenderme y engolosinarme ante cada vestigio de tu existencia, ante cada evidencia de tu vida en la mía : tu aroma -en mi piel-, que es como tu otra sombra , el pan que compartimos, tu mano en mi cabello , mi nombre en tu boca, mis manos rodeando tu cintura , el silencio que pasa de tus labios a los mios, la cafetera encendida , los pasos que invariablemente , te anuncian. Una calle nos ha visto pasar, la luna nos ha mirado, mi cama ( nuestra cama) nos ha conocido.
¿Acaso, estás ahi?
La locura de conocerte. De dudar de tu existencia. De una belleza, la tuya que la tarde en que te conocí creí, prohibida para mis manos ,insasible en mi vida. Y de pronto ( sin esperarlo, pero deseándolo con toda el alma ) tu voz hablándome, tu cercanía respondiendo a mi acecho, tu cabello resbalándose entre mis dedos, mi mirada reconociendo las formas, las texturas , los colores de tu cuerpo, mi boca probando los indescifrables sabores de tu piel. Queriéndote primero a riesgo de no contar contigo y después, reconociendo que si no estoy contigo, no soy feliz.
En mi Delirio amoroso he puesto en tus manos no solo mi alegría, que no es sino lo más fácil, lo que se hace en un par de horas compartiendo una café una tarde cualquiera. He depositado en ti esta suerte de existencia que se decifra en dolores e infortunios, sabes de mis fracasos y mis penas, en ti se encierra toda mi vida. De poco a poco, casi sin que te dieras cuenta puse en tus manos, de trocitos en trocitos mi vida,o lo que se de ella, mis días alegres, igual los otros, los dolorosos, en fin, todos los que hacen, después de bien pensado, la vida buena.
Estas ahí.



Pero tu presencia hace que el delirio tenga nuevos rostros.
Certeza voz, certeza piel, certeza abrazo, certeza mujer.
Quererte y saber que tu me quieres también.
Mirarte y saber que miras también.
Dolerme y saber que te duelo también.
Quizá uno espera toda la vida para querer asi, a alguien así.
Sin detenerse en las horas, en las noches, en los incontables años ; dejando claro que lo vale del día ( de la vida quizá ) es un beso, una caricia, una noche compartida.
Tu voz llamando “ ven…” lo mismo desde el teléfono que desde la noche.
Locura.
Insensatez.
En mi delirio una mujer me espera.
Siendo la mujer que amo me miras, duermes en mis brazos, mi voz te conoce y tu palabra me convoca.
Delirio, quererte y saber que me quieres tambien.

TE EXTRAÑO

TE EXTRAÑO
ADOLFO MORALES MONCADA.

He olvidado el sabor de las uvas.
No recuerdo la textura del vino. Cuál es la tibieza del aire ?
Mis manos ensayan una y otra vez una caricia ; parece sostienen unos hombros ,que desenredan cabellos, ahora palpan una mejilla, suben hacia los párpados, se detienen en ellos un momento luego , buscan encuentran y recorren unos labios. ¿ Dónde está el rostro que buscan afanosa e inutilmente ?
¿Dónde estas ?

Hastío.
Descubro cuanta gente innecesaria hay en el mundo. En la calle, en las tiendas, en los cines, en el trabajo, en los parques .Incontables personas llegan, hablan, algo dicen, algunas que aseguran conocerme quieren que yo haga, diga, dicte, que oiga no se que cosas. No entiendo mucho de sus palabras,de sus demandas , en medio de una suerte de lejanía entre ellos y yo apenas les escucho. Ninguna se percata, ninguna sabe que tu no estás y que sin ti, sin tu presencia hay horas en que poco o nada me importan. Hay dias en que eres la clave de su existencia.


Dolor.
Mi cuerpo duele. Alguna vez has tenido esa sensación de dolor que entume tu piel, que punza en tus adentros, que te sacude en medio de una ansiedad que te invade ? Pienso en ti , y mi cuerpo responde adolorido . Arden mis manos. Se han cansado de ensayar la caricia , de delinear tu rostro una y otra y otra vez . Cuando volverán a tener tu piel y no el recuerdo ? . Cuántas noches mis manos buscan asirse a ti. Fuera de mi cuerpo hay un vacío en el que mis brazos desaparecen, hace rato que no se nada de ellos. Reconozco el dolor en mis dedos. Mis manos arden de tu ausencia.



Destierro.
¿Se puede estar desterrado de sí mismo ? ¿Estar fuera de sí, ser irreconocible para los demás, finalmente para uno mismo ?.
La cosa es simple , no me reconozco sin ti.
Mi alma ha salido en tu búsqueda. Mi cuerpo desencajado , espera tu regreso.





Te extraño.
Te necesito para que la noche sea noche, para vuelva la humedad de los ( de tus) labios, para que las horas fluyan y el tiempo no muera , para que la música vuelva, para recordar el sabor de las uvas, la textura del vino, para que mis manos no estallen, para que mis dedos te toquen, para que mis oidos te escuchen, para dejar de extrañarte, para volver del destierro, para que tu voz , tu cuerpo, tu cercanía, tu roce, tu risa, tu lamento, tu estallido, tu boca, para que tu… tu... tu…para volver a mi, para volver a ti, y no haya mas olvido , dolor , hastío, para recostarme en ti, hasta que vuelva amanecer.

ESPERAR ( TE )

Esperar(te)
Adolfo Morales Moncada

Te espero.
No estás.
Te espero en medio de una cafetería frente a una taza semivacía, tibia, de un moka enturbiado por la inmovilidad. Hace unos minutos la taza humeaba un aroma amargo que abrazaba la mesa.
Te espero.
No estás.
Abro el libro que traigo como antídoto contra la ansiedad. Busco inútilmente el último párrafo leído.
Recuerdo que en algún lugar leí que quien espera, paulatinamente es presa de la ansiedad hasta llegar a la duda: ¿Nos hemos citado aquí ? ¿A esta hora? El extremo de la ansiedad y la duda llegaría a cuestionar la existencia de la persona esperada. No es mi caso, se que existes , nos hemos citado en esta cafetería – era hoy, verdad ? -.
Te espero .
No estás.
Miro alrededor. Algunas mesas ocupadas por amigos que conversan: ¿sigues trabajando en lo mismo?-, ¿vieron la película de anoche? (¿de qué película hablarán?).
Otras mesas están vacías. Miro hacia el umbral de la cafetería, alguien acaba de entrar. No eres tú. Mi moka enfría.
¿Habrás olvidado venir? Quizá debí confirmar la cita por la mañana. ¿En dónde estarás?
He abierto y cerrado el libro tres o cuatro veces. ¿ En dónde me quedé?
Nos quedamos de ver…aquí, de eso estoy seguro(¿?).
MI ansiedad crece , la cuestión es que tengo varias cosas que decirte y quisiera decírtelas ahora mismo, tenerte frente a mi ,mirarte y que me mires. Quisiera decirte que la última vez que te vi , las cosas que platicamos , que tus ojos , que, que algo de tu cabello, que al depedirme , tus manos , que me fui pensando ,sintiendo.
Que por eso ( despues de dudarlo , de pensarlo ) te llamé hace un par de días. Por eso estoy ahora esperándote en esta cafetería , frente a un moka sin espuma y espeso de inmovilidad.
Te espero. No estás.
Trato de regresar a la lectura. Letras , palabras , oraciones , párrafos ,imágenes, una historia , ella. Olvido el libro.
Te recuerdo, te imagino. Es curioso, recuerdo menos tus palabras que tu voz.
Es una sensación de cierta inasibilidad.
Sé que la última vez hablaste de ti, de algunos de tus gustos y disgustos, algo recuerdo. Pero es más cierta la sensación de tu voz tocando mi rostro, paseándose por mi mirada. Recuerdo tus manos inquietas, dulces, tiernas. Tu mirada. Son lindos tus ojos, pero tu mirada. Te recuerdo, te imagino, te reconstruyo a partir de lo escaso que sé, que tengo de ti. Cierto, quizá de ti nunca detenga nada. De hecho, nunca se tiene nada de nadie, sólo lo que nos dan como un acto de gentileza, de generosidad o de amor.
Acorralo en mi memoria la imagen de tu rostro en medio de la noche cuando me despedí de ti. Intento recuperar (te), sentir (te), el aroma de tu cabello, un indicio de tu mirada, de tus pasos.
Tomo la taza y bebo el resto de un moka invernal. Sólo le falta escarcha. Miro la hora, es casi un hecho que no vendrás. Pero… quizá fue algún contratiempo y estás a punto de cruzar el umbral. Si me voy, seguro mañana me dirías –llegué y te habías ido-. Y yo me voy a arrepentir de mi ansiedad, del peso de la espera.
Finalmente me decido.
Otro moka, por favor.
Te espero. No estás.
Te espero. Apareces.
Una calma y un alivio me inundan. Lo sabía, hice bien en perar(te). Miro tu cabello y tu rostro, una mano tuya se acerca a la mía mientras dices algo del trabajo y la distancia (la verdad, no pongo mucha atención a tus palabras, el caso es tu voz otra vez sobre mi puel rodeándome, saludándome), mientras yo te sonrío y te miro y te invito a sentarte.
Aprecio la tibieza de tu mano, te ofrezco un asiento a mi lado. Tú me preguntas si no me has hecho esperar(te) mucho y yo, nada hombre, cualquier cosa, mira que acabo de pedir una moka, que de hecho aún no me traen.

VOLVER A VERTE

VOLVER A VERTE
ADOLFO MORALES MONCADA.


Hoy te ví.
Y desde hace tiempo sabía que lo haría, es Otoño.
Hay algo en este tiempo que se acomoda con los amores contrariados.
Volver a verte.

Hoy te ví.
Y desde temprano percibé que el día era diferente, traía un aire…como definirlo? era tu aroma que flotaba ya en el ambiente y que a la distancia me llamaba, me invocaba, me rodeaba…aunque , yo sé, ahora estamos demasiado lejos uno del otro, ya no intuyes mis inminentes llamadas, ya no te reflejas en el fondo de mis ojos, ya no saboreo lentamente el rojo de tus labios, ya no…ya no.

Volver a verte.
Fué hace cuatro o cinco días cuando te encontré saliendo del café con una amiga y después de sorprendernos mutuamente con el encuentro y hacernos las preguntas de rigor, que la ocación obligan , ¿que ha sido de t í?, ¿dónde has estado?, ¿trabajas donde mismo ? y uno pues nada , bien, lo de siempre, donde mismo, vino una frase , es decir dijiste una frase que escuché en tu mirada, a ver que día nos vemos para tomar algo, ¿un café? insinué , y ya encarrerado rematé , pues aquí mismo si quieres , y tu, bueno… y yo, que te parece el jueves …como a esta hora y tu, pues sí y tu amiga ( todo el tiempo silente y tomando nota con ojos de ¿ que está pasando aquí ) y yo , pues no se hable más, ha sido un gusto encontrarte y ya platicaremos el jueves. Y yo te miré alejarte y… me encontré sonriendo.

Hoy te ví.
Y durante las horas previas al encuentro te recordaba intensa, sonriente , tersa ; te imaginaba ( o deseaba) tus manos cercas, suaves, como cuando acechaban mis delirios, o como flota naviera circunnavegaban mi cuerpo inventando puertos en cada encrucijada de mi piel Te recordaba sentada frente a mi, como cuando te miré aquella tarde en la sala de tu casa , aquella en que leiste algo que habías escrito y yo me perdía entre el sabor de tus palabras y el contenido de tus labios.Tus palabras…tu boca.





Volver a verte.
Durante el día las horas pasaron diferentes. Hay algo que tiene el tiempo – misterio que quizá algún día decifre - que corre según mi esperanza o mi deseo. El correr de minutos , horas en mi reloj reflejaba mi desesperación por volver a verte, el tiempo o lo que fuera que sucedía entre minuto y minuto me mordía, me devoraba hasta que finalmente me liberó cuando salí a tu encuentro.

Hoy te vi.
Y te miré mirando a la de siempre ( aquella de la sala leyendo , aquella de las palabras escondidas en los labios ), ¿ será que hay algo en tí que no cambia? ¿ o será que hay en mí una forma de mirarte que no ha cambiado y que hace que te siga mirando igual que antes , o será que busco a la antes ?
Te arreglate para la cita. Lo sé. Es la forma en que te acomodas y alizas el cabello , y el maquillaje en tus ojos , la linea del lápiz labial.
Yo usé el saco que te gusta. Me lo dijiste.
Miré tus ojos, tus manos. Sí miré el momento en que cruzaste las piernes . Que quieres es inevitable.
Y si te dijera que estuve oliendo el mismo perfume que usabas y que nunca,¿ me entiendes ? nunca me hubiera dado cuenta de que lo cambiaste si no me lo hubieras dicho. Las pulseras eran… como los aretes ,lo que yo te regalé ,¿verdad?

Volver a verte.
Mi ansiedad hizo que yo llegara antes a la cita y que pidiera el primer café que supo un poco a …creo que no me supo a nada. No demoraste mucho, sin embargo unos cuantos minutos en soledad mi hicieron dudar de tu llegada. Miré no se cuantas veces a la puerta ,hata que finalmente apareciste. El café finalmente tuvo sabor.

Hoy te ví.
Y me dió gusto recrearme en tu mirar y mirarte cuando me mirabas y cuando no lo hacías. Disfruté ver que eras presa del mismo nerviosismo que a mi me hizo quitarme y ponerme el reloj cualquier cantidad de veces y garabatear con mi pluma en la servilleta no se que cosas, mientras tu te pasabas de una muñeca a otra las pulseras hasta que alguna terminó por rodar hasta mis manos.
Disfruté de tu plática ( es decir disfruté de tu voz), por que la plática ( que has leido ultimamente, y el cine , viste aquella película, has visto a … te acuerdas de aquél amigo..? y el trabajo que tal ? ) , la plática , bien visto , un poco insulsa ,un poco torpe que cuidó no pasar mucho por el ayer. Hoy , hoy es otoño , y aunque a momentos requeríamos del pasado ( por que en el pasado se encuentra nuestra historia ) lo maquillaríamos de presente. Fué genial , fué magnífico , también fué triste.




Volver a verte.
Cuando me despedí. – alguno de los dos tenía que hacerlo y ninguro quería – pude ver en un pequeño resquicio de tus ojos el deseo de evitar la partida , pero tu te diste cuenta de lo que yo me daba cuenta, y bueno , a veces , eso de darse cuenta de las cosas… entonces , reacomodando tus pulseras, poniéndote un cinta en el cabello, cabiando de lugar tu mirada ( pero no tu deseo , también de eso me di cuenta) hablaste del lugar a donde tenías que ir y del tiempo, poco según dijiste, que tenías para llegar ( ¿a dónde era ? ah sí, a casa de tu hermana ) por que habías quedado de ir con ella a comprar no se que … en fin. Yo entonces dije – apresurándome a inventar algo verosimil ,pues que yo también tenía unos pendientes, que en realidad ya era un poco tarde, que era un buen momento para despedirnos ( ¿ que puede inventar uno bajo esas circunstancias para que no asome el rostro la nostalgia , para no decir , no te vayas.
Ciertamente somos increibles.
Nos despedimos como dos buenos amigos, al menos así lo debimos parecer . Yo ,que bueno que veniste , que estes bien , te cuidas, y tu gracias por la invitación, no te pierdas…
La sonrisa en ambos fue linda y espontánea , también es cierto que no prolongamos mucho el adios.

Volver a verte.
Ahora el mundo a vuelto a ser el de siempre. El tiempo anda , camina ,corre o huye , no se bien a donde va. El aire huele a ...aire me parece. Es noche hace fresco, tu te encuentras a una ditancia en la que por ahora mi recuerdo y mi deseote no te alcanzan.
Pero una breve tibieza me acompaña ,recuerdo tu últimas palabras… ¿que tal si me llamas la semana que entra y me invitas, digamos, otro café ?

TU AUSENCIA

TU AUSENCIA
ADOLFO MORALES MONCADA



Soledad.
Insasibilidad
Sin ti.
Destiempo
Silencio.
Desesperación
Vacío.
Distancia.
Ansiedad.
Sin razón
Dolor
Inquietud.
Olvido
Sufrimiento

Cuántas palabras para decir ausencia.
¿Cuánto silencio devora lo mismo mis palabras que mi piel, mis imágenes, pero ni el dolor, ni la angustia de que te alejaste ?
¿ Cómo describir los lugares donde estubiste ? la habitación, mis brazos, mi piel, mis labios.
Invocar(te), recuperar(te), pensar(te), sentir(te).

En medio de tu ausencia, soy preso de mi mismo. Esclavo de mis recuerdos.
Hay una cierta adicción a tu memoria .Nada puedo hacer sino recordarte.Dolorósamente recordarte.

En este ambiguedad en la que me encuentro, quiero quererte y quiero olvidarte, arrancar de mí lo que resta de ti, pero igual te busco, increiblemente en mí. Husmeo tu aroma en donde lo depositaste ¿ en dónde de mí no estuviste ?. Mi ansiedad me guia.
Recojo las evidencias que restan de lo que fué alguna vez tu presencia, tu existencia.Mi dolor es mi lazarillo.Ahí donde duele, está tu recuerdo.

Te encuentro entonces en estas manos, ahora vacías, que han conocido tu piel escrupulosamente, en el silencio de mis labios que han pronunciado las palabras incontables que te he dicho, para decirte ( que te dijeron pues ) quizá nada sino lo mismo ( te quiero , te extraño , quédate un poco más ). Labios que ahora no puede evitar el deseo, el miedo de nombrarte , pero de la palabra al silencio , escogen silencio. Temo al poder de las palabras

Te reconozco en mi solitaria piel impregnada de ti por el roce descuidado de tus dedos, en la quietud que ha dejado en mí, el irresoluble misterio de tu movimiento, en el silencio presente , en la dolorosa ausencia de tu presencia.







Estás ahí, en el silencio que deletrea cada una de tus palabras, en la oscuridad de la noche donde la luna delineaba tu contorno dando luz a tu existencia.
Te encuentro, cuando habitas hoy en el destiempo, en el paso de la horas, en el recuerdo de cierta noche, a una exacta hora, delimitando la eternidad con tus besos.


Es cierto estás ahora en el espacio, en el destiempo, a la hora del desamor
en el frío de la soledad, en los labios secos y endurecidos, en la persistencia a tu recuerdo.

El insoportable recuerdo adolorido que recorre mis ojos , mis dedos , mis brazos ,entre más hondo el dolor más te vindica.
Es tu ausencia, ese vacío que me acompaña, es el que evidencía , el que prueba que alguna vez exististe.
Eres, aun cuando te hayas sido. Te paseas a mi alrededor como fantasma.
A veces pienso que terminaré por encariñarme con esa sombra en la que te has convertido que noche a noche se acomoda a mi lado para acariciar mi dolor.

Y DESPUES DEL AMOR

Y DESPUÉS DEL AMOR.
ADOLFO MORALES MONCADA.




La habitación está obscura.
Las sombras que momentos antes danzaban confundiéndose una con otra, una en otra, ahora han recuperado su fragil individualidad.
Ella tiene los ojos cerrados yace, a un costado de él. De pronto prodigiosamente se hace un poco más pequeña, lo suficiente para acurrucarse en el costado de él, quién se acomoda para, sin prisa, con una lenta ternura, recibirla, y abrazándola cobijarla.
El ha girado un poco su cuerpo y ahora sumergido en una penumbra azulada la mira . Cuántas formas de belleza se esconden tras su rostro. Piensa en decirle algo ,pero …guarda silencio por no romper el momento con palabras innecesarias. Deja que sea su mano quién hable. Toma un mechón de los cabellos que le ocultan el rostro y luego pasa sus dedos por la frente y la mejilla mientras ella se acomoda, acerca aun más cuerpo y le sonríe .
A ella le gusta que la abrace con todo el cuerpo. Sabe que cualquier caricia, no importa qué lugar de la piel la reciba , sacude al cuerpo entero. Una noche le dijo mientras el acariciaba sus brazos, que poco a poco sentía ese ligero roce en toda su piel. Es como cuando tiras un piedra a un lago, le dijo , de donde se hunde la piedra surge una onda que expandiéndose lo recorre todo. No importa dónde me toques ,me tocas toda. Con los abrazos era igual, tenía que serlo. No había tal cosa como rodear solo la espalda. Con ella aprendió del misterio de prisionar con todo lo que el cuerpo es, todo lo que el cuerpo no es.
Ahora mismo ella se hace al cuerpo de él, se empalman torsos, caderas , piernas, se ahueca uno para recibir al otro , lo cóncavo abraza a lo convexo.
Después de acariciarle el rostro el posa su mano en la cintura de ella.
Frezca, tibia.
- ¿Tienes frío ?
- No, contesta ella con un movimiento de la cabeza.
Pero él que ha sentido la piel de ella erizándose, intenta un breve movimiento como para alcanzar la cobija que ahora está cerca de sus pies. Pero no llega a incorporarse. Ella se aprieta más ( como si esto fuera aun posible ) y le dice muy quedo, no te pares. Entonces, el brazo de él es una manta tibia que recorre la espalda de ella.



Ella suspira y se ajusta amoldando su cuerpo al de él.

- ¿ Me quieres ? pregunta, mientras cruza una de sus piernas que ahora es como un puente por encima de la cintura de él.
- Mira si estabas despiertita,
- si,
- y hasta con ánimo de inciar conversación sobre el amor de un servidor.
- Ajá. Yo solo quiero que me digas que me quieres, anda , dime.
- ¿Nada mas ?
- Sí. ¿Me quieres?
- Como la mar azul.
- No empieces, a ver… ( ella se acomoda, lo mira y sonríe ) ¿ del uno al cien cuanto me quieres ?
- Ah , la cosa es contable. Bueno, pues… ¿del uno al cien?… déjame ver , cuatro y van dos, subo el cinco y bajo el 7, menos 4 ( el otro día llegaste tarde ) pues…. Setecientos treinta y ocho.
- Uuuuh…asi, tan poquito ?
- Bueno es que …pues ya es muy noche y los heroes están cansados.
- No me convences , pero bueno, y a ver … de aquí a China ¿ cuanto me quieres ?
- ¿ que?
- Ya me oiste , de aquí a China, ¿cuando me quieres ?.
- Pues… hasta China ? la de Mao ?, bueno pues… hasta China !, pero con escalas. Primero en Paris para tomar café, luego en Praga y leerme algo de Kundera en espacio real ,luego en Tibet para meditar, en Corea para , a propósito conoces algún buen restauran Coreano? y finalmente Pekín ¿ Pekín esta bien ?
- Eres un simple.
- Pero un simple cansado, he ido hasta China ¿Y tu ?
- ¿Yo ? bueno, como quererte, no mucho, te hago el amor por que tienes cara de solitario y de que te urge tener quien te quiera. ¿ Sabes una cosa ? Cuando te conocí , me dije, a este le hace falta que lo quiera alguién como yo.
- Vaya , un acto altruista , o sea que lo tuyo es como depositar en el banco del Karma.
- Y mucho, por que entre más feo, más te cuenta.

El se acerca al rostro de ella y le besa en la comisura de los labios. Pero se nota que a ella ese beso no le convence, por que se incorpora lo suficiente para besarlo hondamente, dejando en los labios de él una humedad lenta llena de dulce ternura con el que va cerrando la noche.




Ella no sabe a bien desde cuando lo ha querido. A veces tiene la idea, un poco romántica ,lo reconoce , que desde siempre. Pero también tiene la otra , la que le dice que su amor tiene que ver con la forma en que él la mira, cuando parece que alcanza a ver algo de lo que nadie más se enterara que habita en ella. O con las palabras que escucha, como cuando le dice que la quiere, (a ella siempre le ha gustado escucharlo, hay algo amante y místico en el ,te quiero en la voz de él ) o con sus manos ( sus manos que han inventado tantas formas de quererla, al acariciar, rozar, apretar, lo que alguna vez fuera inasible en ella ) o cuando, como ahora, después del amor el cuerpo de él la recibe cobijándola, amoldándose a ella, , queriéndola , si fuera posible aún más que a la hora del amor.

Ella, que le ha dicho que no importa dónde llegue la caricia, toda la piel la recibe, que lo abraza con todo el cuerpo, sabe que no hay manera de querer sino depositándose íntegramente en él. Para ella cada acto de amor, es todo el amor.
El la quiere por que … quizá en realidad no lo sabe bien , pero reconoce en lo que se convierte cuando la abraza, y lo queja de ser cuando su ausencia.
-¿Tienes frío? Preguntó él mientras con un movimiento rápido alcanza la cobija para cubrir a los dos cuerpos, mientras ella toma el brazo de él y lo deposita en su propia espalda.
En la habitación en medio de un silencio tibio, las sombras azuladas se confunden nuevamente una con otra , una en otra.
Pero hay algo más, parece una pequeñez , quizá hasta tonto, hay algo que él quiere esuchar , que sea el último recuerdo de la noche , ese eslabón entre la noche que termina y el sueño que inicia .
- ¿Me quieres ? pregunta él
La voz de ella es un breve susurro que invade la noche y su sueño .
- Como la mar azul.

TU ME ACOSTUMBRASTE

TITULO SABOR A MI
POR ADOLFO MORALES MONCADA.

No eres mía, ni soy tuyo, por que lo deseé, o por que lo suponga , o acaso, ilusoriamente lo imagine.
No, no eres eres mía por que te viva como un objeto que se poseé, que se gana, se luce, se guarda , y que finalmente, por gastado, por usado, se olvida.
No eres mía, ni pretendo ser tu dueño, y así de un borrón, decretar la inexistencia de tus ideas, de tu libertad ¿Quién soy yo para poseer tu voluntad de ser o no ser, de estar o no estar, de amar o no amar, de entregarse olvidándose de sí misma o de decir, hasta aquí llego, besos y adios?.
No, no eres mía como, algún día descubrí, nada que me rodea lo es. Los objetos llegan a mis manos siguiendo caminos obscuros a mi entendimiento y en medio del mismo misterio, un día se van. Llegaste, cuando menos te esperaba, tu presencia no responde ni a plegarias, ni a sueños inconclusos o fantasías gastadas o malbaratadas. Simplemente apareciste en mi vida, te acomodaste a mis horas ( en particular a mis noches ) , a mi piel, estás ahora entre mis manos y algún día ( secrétamente oro por que ese día nunca llegue ), en medio de otra obscuridad, ( aunque todo seguirá en el misterio ) quizá, te irás .
No eres mía aunque la sociedad, la historia, las canciones de amor y desamor, algunos poetas de la incertidumbre decreten la pertenencia como ingrediente insustituible del amor.
Tu belleza, con su dolorosa inasibilidad, no me pertenece.

Eres mía, no por las bagatelas que son las palabras maldichas, ni por que haya una fotografía con mi imagen en algún lugar cercano a tu vista. No eres mía, ni lo serás como respuesta a un ejercicio de lo cotidiano, de lo superficial, de la carencia .
Eres mía por que allá en fondo de tu mirada , donde no hay otra cosa que la esencia de tu vida, puse mi nombre, letra a letra, sumergiéndome en tus pupilas susurrándome .

Eres mía por que recorrí tu piel con un afán de cartógrafo enloquecido ;sumergido en ella, palpé escrupulósamente cada extensión, cada pliegue, cada resquicio; como cualquier explorador de lo desconocido, seguí las lineas que cruzan tu cuerpo de extremo a extremo, llegué a la encrucijada donde convergen, donde abrí tu piel como tierra con mis dedos, escalé y descolgue tus hombros, dejando mis huellas ( las de mis labios ) por los confines de tu rostro, hasta que finalmente, agotada de besarte, descansó mi boca entre tus senos .

Eres mía por que tu piel está llena de mis nombres, de mis huellas ,de mis aromas. Tu piel ha perdido tu sabor y ha conocido el aroma que yo le dí.
Eres mía, por que una noche, depositaste tus miedos en mis manos, temblorosa lloraste entre mis brazos mientras le ganabas la batalla al desamor y al desconuelo .
Eres mía por que nuestras almas se acercaron tanto, que sus cuerpos terminaron por reconocerce mutuamente.No me fueron ajenos entonces, tu voz, ni tus pasos, ni tu respiración a mi lado, ni tu mirada, ni tu pierna encayada entre las mías .
Eres mía por que te fuí develando, desenvolviendo, desnudando de tu pasado, de tus angustias, de tus pesares, de tus fantasmas, de la que creias que eras, hasta que desnuda de ti misma te recostaste a mi lado.

Eres mía más allá de que lo diga yo, o acaso tu misma, más allá de que lleve tu beso en mis venas, tu nombre en mi nombre, mas llá de que tu ausencia me delate, y tu presencia me salve, eres mía por lo que sembré de mí en el fondo de tus ojos, por que de tanto besarla, tu piel ha cambiado de aroma, ahora tiene otro sabor .

Eres y lo serás mía por un tiempo que siempre será un misterio. Pasará un año,o diéz o mil. Quizá cada día sea una eternidad, quizá seas mía mil eternidades y en cada una de ellas, en tu boca estará mi humedad, en tu alma reposará mi nombre, en fin, en cada poro de tu ser se encontrará ese sabor que yo deposité, sabor a mi.

RELOJ

RELOJ
ADOLFO MORALES MONCADA



Tic-tac , tic---tac ,tic------tac ,tic---------tac , tic…..
¿ Se puede detener el tiempo ?
tic……..
¿ Se puede vivir algo, digamos …enamorarse, y luego detenerse , es decir, que el tiempo se detenga y luego seguir, ahí justo donde lo dejamos diez días, o diez meses o diez años después para concluir lo iniciado, para entregar el amor acumulado ?
tac…….
¿ Pueden diez meses, o diez años ser un suspiro, un parpadeo, un guiño?
La llamada la recibió en el trabajo.
Tic…..
Alfonso, te llama Carmen Mercado.
De pronto, tiene diez años menos y (como lo hiciera , quizá ayer mismo) toma la bocina y pregunta ¿Carmen ? Entonces la voz lo situa en una dimensión donde no reconoce el tiempo .
¿Alfonso, como estás ? soy Carmen, Carmen Mercado, no me digas que no te acuerdas de mi por que en este momento te cuelgo.
No, no cuelgues claro que sé quien eres. ¿Dónde de estás ? ¿ como conseguiste el número de mi trabajo ?
Todabía tengo contactos en esta ciudad, no desestimes mis recursos. Pero mira que eres dificil de localizar, me ha tomado un par de días y no se cuantas llamadas tener este número y otro rato decidir si te llamaba.
¿Por que ? tanto esfuerzo en conseguir el número para luego no llamar ?
No ha sido fácil .
Tac…
El ha llegado primero al café donde se citaron
Mientras revuelve el azucar de un moka vespertino se piensa él mismo. En el que es, en el que ya no ha sido.
Mira su reloj. Tic…tac…tic…tac… no debe tardar en llegar. Hace diez años que ella se fué. ¿ O se fue ayer ?. De pronto no sabe si fue anoche cuando la abrazó pidiendo al reloj que detubiera su camino, que ese abrazo fuera eterno por que ella se iría al amanecer. Quizá fué anoche cuando lloró de regreso a su casa después de que ella se despidiera por cambiarse al dia siguiente de ciudad.
Tic…
En el cuarto del hotel hay un reloj de pared, en la penumbra de la noche no se distingue la hora, solo se escucha el imperturbable y constante movimiento de las manecillas tic… tac… tic… tac…




Ella está recostada en el pecho de él. Parece dormir, pero no lo hace.
La mano de él recorre su espalda lenta cuidadosamente, la explora mientras la aprende, sus dedos memorizan cada linea, cada sendero ,con sus brazos recorre los misteriosos caminos del cuello a la cadera hasta que son paisajes largamente conocidos.
Ella, se acomoda entre sus brazos, le pregunta, sin mirarlo .
¿ No me olvidaste ? ¿ Te volviste a enamorar ?.
El recordó entonces las incontables veces que dijo su nombre en el silencio, sintiendo un amargo y lento vacío, un dolor que recorría su piel y lo penetraba cuerpo adentro, y luego apaecieron en su memoria los rostros de ellas, las de sus otros cariños.
Primero, cuando te fuiste, quise olvidarte, el caso es que no pude. Luego con los años, pues sí, hubo alguien mas, pero cuando pude olvidarte, ya no quise. Ya ves. ¿Y tu ?.
¿Yo ?. Después de respirar despacio dice, una se enamora con todo lo que una es ,una sola vez, después, son solo intentos, creeme inútiles, de engañar a la soledad.
Tic…
Carmen atravesó el umbral del café, buscándolo con la mirada, él la reconoció primero, disfrutó los breves segundos de mirarla a la distancia. Ella, Carmen, ahí, casi al alcance de su mano. Tomó algo de café que le humedeció los labios. Cuando finalmente la tuvo frente a sí, sonriente, nerviosa , tuvo la sensación no solo de reconocer algo en ella, sino de recuperar algo en él. ¿Cuantos años de no ser, años de sentir que algo de él se quedó en medio de un paréntesis en el camino?. Y ahora, una sola voz, una sola mirada y está otra vez , él mismo sintiendo, viviendo, ¿enamorado?.
Ella toma su café mientras contesta.
Vine a firmar la venta de un terreno francamente inutil que mi padre compró no se hace cuantos años y que luego de su muerte se convirtió en una calamidad, hasta que ahora , no me preguntes por favor como le hicimos, finalmente lo pudimos vender .
¿ De que se puede hablar cuando se cierra el paréntesis que se abrió diez años antes y te percatas de que la rueda del tiempo vuelve a girar y tu nombre vuelve a tener un significado, y están ahí en tus dedos las ganas de reconocer el cabello, en las manos los deseos de recorrer la piel, y en tus labios, nuevamente humedecidos, las ganas de volver a probar el sabor, el color de la boca, cuando te encuentras en sus ojos, cuando te reconoces bajo tu propia piel ?.
Dos mokas y un capuccino les tomó hablar de lo que la vida les quitó, de los deseos inconclusos, de los sueños solitarios, del dolor de la separación involuntaria, del enojo, de la desesperación, de la soledad .

De pronto, sintiendo de nuevo el movimiento de la vida, sabiendo que el paréntesis se ha cerrado se miran, se reencuentran juntos, los de entonces, los de ahora.
Tic… Tac…
¿La vida les daba la oportunidad de terminar lo iniciado, de vivir el sueño ,de completar el amor ?. Diez años después, o ¿entre la noche de su despedida y esa tarde hubo solo un suspiro, parpadeo, un guiño ?
Tic…
Ahora ella duerme. Su cuerpo de lo dice.
El sabe que cuando amanezca, ella se irá .
Quizá la vida te ofrece la oportunidad de cerrar el círculo. De no dejar siquiera para el día siguiente ( por que igual no habrá día siguiente ) deseos insatisfechos, besos en los labios, palabras ahogadas, abrazos atrapados bajo la piel, o uno mismo atrapado en un nuevo paréntesis.
La vida les daba una noche, una sola noche para completar su amor. Quizá no hacía falta mas .Una noche .
Fuera de la habitación se escucha apenas el murrmullo de algunos autos, gente que madruga para trabajar pensó él.
Dentro, apenas es audible la respiración de ella que se refugia en su pecho, a lo lejos, imperceptibles se esuchan las manecillas del reloj .